Ginebra, EFE. El Órgano de Solución de Disputas (OSD) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) aprobó este lunes la creación de dos paneles de expertos que deberán arbitrar sendas controversias comerciales de Argentina con la Unión Europea (UE), EE.UU. y Japón.

Por un lado, el OSD decidió unificar en un solo panel las disputas presentadas por separado por Bruselas, Washington y Tokio contra Buenos Aires por supuestas medidas ilegales a la importación.

Por otro, estableció un panel que deberá resolver la denuncia argentina contra EEUU por las restricciones a la importación de animales, carne y otros productos de procedencia animal.

El primero de los grupos de expertos deberá considerar la queja de europeos, estadounidense y japoneses de que la normativa argentina sobre importaciones "no es transparente, se aplica de manera arbitraria y restringe ilegalmente el comercio".

Según informaron fuentes diplomáticas, el representante argentino ante el OSD consideró "carente de fundamento" la creación de este panel, sobre todo después de que su Gobierno decidiera derogar el pasado día 25 todas las licencias no automáticas de importación.

Argentina subrayó "el crecimiento notable de las exportaciones hacia Argentina provenientes de cada uno de los miembros que hoy solicitan el establecimiento de un grupo especial", la razón más evidente para Buenos Aires de que no ha actuado incorrectamente.

"Este hecho es fácilmente constatable y desvirtúa con hechos concretos cualquier temor de que las medidas argentinas en cuestión puedan resultar restrictivas de las importaciones", agregó.

Pero los tres demandantes insistieron en la necesidad de seguir adelante con la petición de un panel de expertos para resolver la disputa por considerar que las recientes medidas adoptadas por el país sudamericano no van a solucionar el problema.

La disputa no se puede cerrar del todo, afirmaron, porque Argentina no ha retirado la obligación de la declaración previa a la importación, el trámite que consideran más discrecional.

Los demandantes denunciaron también que se mantiene hasta la fecha la exigencia a los operadores extranjeros de que se comprometan a exportar a los países de origen de las importaciones bienes por un valor similar al de las compras realizadas.

La lista de productos afectados es larga, según los demandantes: ordenadores portátiles, aparatos de aire acondicionado, tractores, maquinaria, herramientas, coches, plásticos, productos químicos, juguetes, repuestos, bicicletas, productos de papel o zapatos.

Este caso, planteado por primera vez en mayo del año pasado por la Unión Europea, y al que se sumaron en agosto EEUU y Japón, corría en paralelo con la denuncia presentada por Argentina contra la UE por la asignación de España de cupos a la importación de biodiésel.

Argentina pidió en diciembre crear un panel sobre este asunto, pero la decisión de España de revocar los cupos hizo que Argentina decidiera no insistir en el tema ante el OSD.

Sin embargo, sí ha seguido adelante con su denuncia contra EE.UU. por las restricciones impuestas por Washington a los productos cárnicos argentinos, que Buenos Aires ve incompatible con los términos del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias.

Argentina hizo hincapié en que Estados Unidos lleva 11 años prohibiendo la importación de carnes bovinas frescas (enfriadas o congeladas) provenientes de Argentina sin fundamento científico, teniendo en cuenta la consideración internacional del país sudamericano como zona libre de fiebre aftosa desde el año 2007.

El representante argentino subrayó hoy ante el OSD que "Estados Unidos ha incurrido en numerosas demoras indebidas en la tramitación de las respectivas solicitudes argentinas" y denunció que "Argentina sufre discriminación por cuanto EE.UU. ha reconocido zonas libres de aftosa y ha aprobado importar carnes bovinas frescas por miembros (de la OMC) con un estatus sanitario similar".

Estados Unidos contestó afirmando que cumple a rajatabla sus obligaciones internacionales en esta materia, pero indicó que sus autoridades sanitarias están en proceso de "evaluar cuestiones sanitarias relacionadas con los productos argentinos".