Ginebra. La Organización Mundial del Comercio (OMC) estableció un panel de expertos en el marco del Órgano de Solución de Controversias en relación con las medidas fiscales impuestas por Brasil a productos importados y que la Comisión Europea (CE) disputa.

El pasado 18 de noviembre, la CE pidió el establecimiento de un panel pero Brasil lo rechazó, por lo que según las normas de la OMC, el grupo no fue constituido.

Hoy, Bruselas ha vuelto a solicitarlo, y aunque Brasilia lo ha rechazado, ha quedado constituido.

El 19 de diciembre de 2013 la Comisión Europea solicitó la celebración de consultas en la OMC argumentando que las medidas fiscales aplicadas por Brasil a los productos importados son discriminatorias y constituyen una ayuda prohibida a los exportadores brasileños.

Brasil lleva a cabo esas medidas principalmente mediante exenciones o reducciones selectivas de los impuestos aplicados a los productos nacionales.

Brasilia explica que las medidas se establecieron con la aprobación del sector privado y que benefician directamente y sin discriminaciones tanto al sector doméstico como al extranjero, dado que los beneficios fiscales no discriminan en base al origen.

La CE y Brasil mantuvieron consultas el 13 y el 14 de febrero y el 4 de abril, pero éstas no consiguieron resolver la disputa, por lo que en noviembre y de nuevo hoy, Bruselas solicitó el establecimiento del panel para que se pronuncie sobre la compatibilidad entre las medidas aplicadas por Brasil y las normas del organismo.

Durante su intervención de hoy, los representantes de la Unión Europea reiteraron que la carga fiscal en los productos importados crean incentivos para adquirir productos elaborados en Brasil, algo que, a su entender, es discriminatorio.

Brasil lamentó el pedido europeo y dijo estar preparado para demostrar que las medidas adoptadas son consistentes con la legislación del organismo que rige el comercio mundial.

Asimismo, Brasil dijo que la Unión Europea está haciendo una interpretación muy amplia de las normas de la OMC, que de ser cierta, dejaría muy poco margen de maniobra a los países para promover el desarrollo social y tecnológico localmente.

Diez países solicitaron ser terceras partes en el proceso -lo que les permite formar parte y opinar sobre el mismo-: Argentina, Australia, China, Corea del Sur, Estados Unidos, India, Japón, Rusia, Taiwan y Turquía.

La Unión Europea es el principal socio comercial de Brasil y, según datos de 2012, representa el 20,8% del total de sus intercambios comerciales.

Brasil es un importante socio comercial de la UE y en 2012 el valor de las exportaciones totales comunitarias ascendió a más de 39.000 millones de euros, de los que casi 18.000 millones de euros procedían de maquinaria y equipos de transporte (incluidos vehículos de motor y piezas) y productos electrónicos y componentes.

En 2012 las importaciones totales de bienes procedentes de Brasil alcanzaron los 191.000 millones de euros.