Ginebra. Paraguay debería intentar aproximar los aranceles consolidados con los aplicados en aras a lograr una mayor transparencia de su economía y, por ende, un mayor flujo de sus exportaciones, según recomienda la Organización Mundial del Comercio (OMC) en su informe sobre las políticas comerciales del país guaraní.

“La diferencia entre los aranceles aplicados y los consolidados sigue siendo apreciable y una reducción de la misma en el contexto de las actuales negociaciones comerciales redundaría en un beneficio en términos de transparencia y previsión”, reza el Examen de Políticas Comerciales de Paraguay.

El texto indica que la totalidad del universo arancelario está consolidado a tipos de entre el 10% y el 35%, con lo cual el promedio del arancel consolidado del Paraguay es del 32,4%.

El informe ha sido redactado este año por los economistas de la OMC y tenía por objetivo determinar los avances logrados por Asunción desde su última evaluación en el 2005.

Al examen deben someterse todos los miembros de la OMC y su objetivo es comprobar el grado de apertura de una economía, el cumplimiento de la normativa de la organización que rige el comercio mundial, y la facilidad y predicción con la que se puede comerciar en dicho país.

Paraguay aplica el Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur -formado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, y Venezuela en proceso de adhesión- con excepciones que representan un 23 por ciento del total de líneas, “lo que resulta en un arancel promedio inferior al promedio del AEC del Mercosur”, especifica el texto.

Con respecto al cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual, el texto reconoce que el país “ha hecho avances” como la reforma del Código Penal para aumentar las penas, y la creación de una unidad de inteligencia para identificar, prevenir y perseguir la piratería, la falsificación y la evasión fiscal.

“A pesar de ello, la observancia de dichos derechos sigue siendo motivo de preocupación tanto para el Paraguay como para sus interlocutores comerciales”.

Un “importante avance” detectado por los economistas de la OMC se ha logrado en el área de la notificación de los reglamentos técnicos, gracias a la creación del Sistema Nacional de Información y Notificación (SNIN).

Sin embargo, el informe reclama que Paraguay no tenga una legislación nacional específica en materia de competencia, aunque reconoce que el Parlamento estaba debatiendo al respecto.

Asimismo, la organización apunta, aunque no valora, el hecho que el país guaraní no sea signatario del Acuerdo Plurilateral sobre Contratación Pública.

El informe recoge que la agricultura sigue siendo un sector clave de la economía paraguaya, contribuyendo con el 19,3% del empleo en el 2009.

“Las exportaciones de productos agropecuarios representan cerca del 90% de las exportaciones de mercancías y se concentran principalmente en la soja, sus derivados y los productos de la ganadería”.

Por el contrario, “el sector manufacturero desempeña un papel relativamente limitado en la economía, con una participación del 13% en el PIB y del 11% en el empleo en 2009”.

Con respecto a los servicios, el texto señala que éstos constituyen “el sector más importante de la economía paraguaya, contribuyendo con el 51,2% del PIB y el 53,1% del empleo (2009)”.

El texto hace referencia a la mediterraneidad de Paraguay, y destaca que la falta de litoral marítimo provoca que el país “enfrente uno de los más altos costes de transporte de América Latina”.

El informe reconoce que la legislación bancaria no establece ninguna diferencia entre el capital nacional y el extranjero, y que este último mantiene una presencia importante en el sector.

Asimismo, los economistas de la OMS sugieren que se debe avanzar en la reforma tributaria y ampliar la base impositiva, “por ejemplo, a través de la implementación del impuesto a la renta personal y a la eliminación de ciertas exenciones fiscales”.

Finalmente, el informe reconoce “que el crecimiento económico ha permitido duplicar el PIB per cápita durante el periodo analizado, no obstante, reducir la pobreza y la desigualdad siguen siendo importantes desafíos del Gobierno”.