Ginebra. El comercio mundial mantendrá las cicatrices de la crisis financiera hasta entrado el 2012, dijo este jueves la Organización Mundial del Comercio, que pronosticó un crecimiento del intercambio de 6,5% para este año, una tasa mucho más modesta que las anteriores.

La previsión de incremento en el comercio de bienes, medido por volumen de exportaciones, está por sobre el promedio del 6% del periodo 1990-2008, gracias en gran parte a las sólidas economías en desarrollo.

Pero para que el comercio mundial se recuperara a donde estaba antes de la crisis financiera, necesitaría crecer un improbable 19% este año, según estadísticas de la OMC. En el 2009, el intercambio global cayó 12%.

"La resaca de la crisis financiera aún sigue con nosotros", declaró el director de la OMC, Pascal Lamy.

Se proyecta que el comercio de países en desarrollo, medido por el crecimiento de las exportaciones, se ampliará 9,5% en 2011, mientras que el de los países desarrollados crecerá solo 4,5%, auguró la OMC.

La organización, cuyos pronósticos están limitados a mercancías y no prevé tendencias en el comercio de servicios, también revisó al alza su estimación de crecimiento comercial del 2010 a 14,5% desde 13,5% previo.

También indicó que la actividad se recuperó más fuertemente que lo previsto en los países desarrollados.

Todas las proyecciones para este año están basadas en un crecimiento del Producto Interno Bruto que se espera sea del 3,1% durante el 2011, a tipos de cambio de mercado, de acuerdo al consenso de los pronósticos. La OMC no entrega previsiones de PIB.

El terremoto en Japón y la consecuente emergencia nuclear pesaron en los pronósticos. Pero el desastre, sumado a los volátiles precios de las materias primas y la tensión en Oriente Medio, hace que los pronósticos sean particularmente inciertos este año y con un riesgo a la baja, agregó.

Lamy presentó las cifras como evidencia de "cómo el comercio ha ayudado al mundo a escapar de la recesión en el 2010" y advirtió de los peligros de aplicar barreras comerciales, como aranceles y subsidios.

"El alto desempleo en las economías desarrolladas y las fuertes medidas de austeridad en Europa seguirán avivando las presiones proteccionistas", indicó.

La OMC agregó un mejor y un peor escenario a su previsión del 6,5%, con el mejor en 10,5% y el peor en 2%. El pronóstico central del 6,5% contrasta con el optimista 10% de crecimiento previsto por la Oficina de Política y Análisis Económico de Holanda CPB.