Londres. La Organización de Naciones Unidas dijo que la búsqueda de medidas de austeridad por parte de unos cuantos países europeos podría volver a llevar a la eurozona a la recesión en 2011, y que Estados Unidos y Japón corren un menor riesgo de vivir una segunda fase de recesión.

En su informe anual sobre la Situación y Perspectivas de la Economía Mundial publicado este martes, la ONU indicó que los elevados niveles de volatilidad en los tipos de cambio de las principales divisas podrían también "poner en peligro" la recuperación económica mundial.

La ONU dijo que ante el lentísimo descenso de las tasas de paro (desempleo), el crecimiento económico mundial se desacelerará este año, para volver a recuperarse en 2012. La organización prevé que la economía mundial crezca 3,1% este año, tras expandirse 3,6% en 2010 y que se incrementará 3,5% en 2012.

"La perspectiva sigue siendo incierta y está rodeada de importantes riesgos bajistas", señaló la ONU. "La recuperación podría sufrir nuevos reveses si se materializan algunos de los riesgos bajistas, en cuyo caso se avecina una recesión en dos fases en Europa, Japón y Estados Unidos".

La ONU indicó que es necesaria una nueva ronda de estímulo fiscal para garantizar la sostenibilidad de la recuperación y que debe estar mejor coordinada internacionalmente hablando y más centrada a la creación de empleo.

No es probable que esa recomendación sea bien acogida en la Unión Europea, la mayoría de cuyos miembros se ha embarcado en programas de austeridad diseñados para reducir los préstamos del gobierno y tranquilizar a los nerviosos inversores en bonos.

Pero la ONU advirtió que en Europa "el impacto de la austeridad fiscal prevista o ya en marcha podría provocar una nueva recaída de la economía".

La organización prevé que la economía de la eurozona crecerá 1,3% este año, por debajo de la expansión de 1,6% de 2010. Y también espera que tres de los 17 miembros de la región experimenten contracción de la economía este año: Grecia, Irlanda y Portugal.

"Los países empantanados en crisis fiscales, como Grecia, Irlanda, Portugal y España (...) seguirán en recesión o verán, en el mejor de los casos, una recuperación mínima", dijo la ONU.

La ONU prevé que el crecimiento económico de Estados Unidos se ralentice este año a 2,2% frente a 2,6% de 2010.

"Este ritmo no hará demasiada mella en las tasas de paro y la recuperación de los empleos perdidos durante la crisis llevará al menos otros cuatro años", indicó.

La ONU estima que entre 2007 y 2009, se perdieron 30 millones de empleos en todo el mundo como consecuencia de una crisis financiera y la posterior recesión. Y estimó que 81 millones de jóvenes están desempleados.

Además de los niveles de austeridad y el elevado desempleo, la ONU dijo que la gran volatilidad en los mercados de divisas y el conflicto entre las grandes economías por las políticas que afectan a las tasas de cambio son una importante amenaza para el crecimiento.

La ONU dijo que la decisión de la Reserva Federal estadounidense de llevar a cabo una segunda ronda de expansión cuantitativa fue el motivo fundamental del último brote de tensiones en torno a las divisas, ya que ha provocado un flujo de capital hacia las economías en desarrollo, la apreciación del euro y el yen y la introducción de controles del capital, además de intervenciones en los mercados de divisas.

"Han surgido tensiones en torno a las divisas debido, en parte, a las políticas descoordinadas de expansión monetaria, consistentes esencialmente en más impresión de papel moneda", comentó la ONU.

La organización considera que uno de los pasos necesarios para garantizar la sostenibilidad de la recuperación es la reducción del volumen de dólares estadounidenses que conforman las reservas de divisas mundiales.

También pidió al Grupo de 20 economías más desarrolladas que desarrollen planes para el reequilibrio de la demanda mundial que sean "más específicos y concretos".

La ONU dijo también que espera que el crecimiento económico de Japón se desacelere a 1,1% en 2011 desde 2,7% de 2010, al tiempo que espera que el crecimiento en China se frene a 8,9% frente a 10,1% a medida que cae la demanda de las economías desarrolladas.