Esta proyección del organismo aplica "a menos que hayan medidas rápidas para crear empleo, evitar un caos de la deuda soberana y apuntalar a los bancos más frágiles".

El reporte anual Situación Económica Mundial y Perspectivas de la ONU prevé un crecimiento económico global promedio del 2,6% en 2012 y del 3,2% en 2013, asumiendo que hayan condiciones benignas en un año clave para la recuperación.

Los supuestos incluyen un recorte del 50% en la deuda soberana griega, un estímulo económico menor en EE.UU. en el corto plazo y una concreción de los compromisos de política económica adoptados por el grupo de las 20 economías más grandes del mundo (G-20) en Cannes en noviembre.

Según el informe, esto al menos permitiría que las economías desarrolladas "se las arreglaran", aunque existe un elevado riesgo de que estos supuestos sean demasiado optimistas.

"Las economías desarrolladas están al borde de una espiral descendente representada por cuatro debilidades que se refuerzan mutuamente unas a otras: la angustia de la deuda soberana, sectores bancarios frágiles, débil demanda agregada (asociada con un alto desempleo y medidas de austeridad fiscal) y parálisis de medidas causada por un estancamiento político y dificultades institucionales", dijo el reporte.

"Todas estas debilidades ya están presentes, pero un empeoramiento mayor de una de ellas podría desencadenar un círculo vicioso que lleve a una severa tormenta financiera y una crisis económica", agregó.

En el escenario negativo, el crecimiento económico de sólo 0,5% quedaría rezagado frente al ritmo de incremento de la población, lo que generaría una caída en el ingreso per cápita promedio del mundo.

En este escenario, la economía de la Unión Europea se contraería 1,6% en 2012, con Alemania, Francia y Gran Bretaña en recesión.

Pero el mayor perdedor de este escenario sería Rusia, con un pronóstico base de crecimiento del 3,9% que se hundiría a una contracción del 3,6%, especialmente si los precios del petróleo descienden justo cuando las elecciones presidenciales impulsan el gasto social y público.

El informe también prevé un incremento en el comercio mundial del 4,4% en 2012 y del 5,7% en 2013, comparado con una expansión estimada del 6,6% en 2011.