Nueva York/Londres. El oro retrocedió tras alcanzar un récord de más de US$1.900 la onza este martes, en su mayor caída diaria en 18 meses, debido a que el rebote de las acciones alentó a los operadores a reconsiderar la escalada del lingote que muchos ven ahora como exagerada.

En el mercado al contado, el metal precioso bajó más de US$60 desde un máximo histórico de US$1.911,46, mientras que el promedio industrial Dow Jones subió más de 2% por datos fabriles mejores a lo previsto en China y Alemania.

Los futuros de oro estadounidenses para diciembre cerraron con pérdidas de US$30,60, o de 1,6%, a US$1.861,30 la onza, tras alcanzar hasta US$1.917,90.

Tras el cierre del mercado, el metal dorado amplió su descenso por debajo de un mínimo de US$1.859,60, a US$1.831,70.

El oro al contado operó en US$1.833,50/US$1.834,25, una baja de 3,4% en Nueva York, en su mayor pérdida porcentual diaria desde febrero del 2010.

"El oro ha alcanzado ese punto en el que fluctúa entre US$40 y US$50 la onza de un momento a otro. Esa no es una inversión segura, es violenta", escribió Dennis Gartman, editor de The Gartman Letter.

Los analistas advierten de una fuerte corrección a la baja luego de que el metal subió hasta 8% en las últimas tres sesiones y més de US$400 desde julio.

"De la misma manera en que el mundo se volvió demasiado dependiente del dólar estadounidense como moneda de reserva, creo que deberíamos tener un poco de cautela en depender demasiado en el oro", dijo Simon Weeks, director de metales preciosos de Bank of Nova Scotia en Londres.

La plata al contado bajó más de 4%, a US$41,59/67 la onza.