Cuatro organismos multilaterales de crédito se reunieron ayer con las futuras autoridades del país, que asumen el 1° de marzo, representadas por el presidente electo Tabaré Vázquez, su vicepresidente Raúl Sendic y el designado ministro de Economía Danilo Astori, para analizar las posibilidades de desarrollo e inversión. En su conjunto, las líneas de financiamiento que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Fonplata pusieron a disposición alcanzan casi US$5.000 millones, con la inversión en infraestructura como uno de los principales destinos.Vázquez, quien participó únicamente de la inauguración del evento, dejó claro que el foco debe estar en la infraestructura, productividad, competitividad, educación y políticas públicas.

En relación a la infraestructura, y como se ha insistido desde el actual equipo económico del gobierno, el presidente electo dijo que urge una mejora en la vialidad del país y que se necesita un “ambicioso plan de mejoramiento”.A su vez, se mostró confiado de obtener el financiamiento necesario para acometer estos objetivos. “Uruguay ha sido un país cumplidor, por lo tanto, tenemos los caminos abiertos para obtener los créditos necesarios para avanzar en estos temas”. Además de Vázquez, Sendic y Astori, del próximo gobierno acudieron el futuro ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, el designado canciller Rodolfo Nin Novoa, la ministra de Turismo y Deporte Liliam Kechichián y del Interior, Eduardo Bonomi.

Al término de una larga sesión, que fue desde temprano en la mañana hasta las 18.00 horas, el vicepresidente Astori habló con periodistas y volvió a colocar a la infraestructura como prioridad: “el potencial físico del país, el transporte, las comunicaciones, los servicios portuarios”.

En segundo lugar, ubicó a la educación, “el gran desafío” que apunta al desarrollo de “la capacidad humana” de producción. “Luego analizamos un camino que para Uruguay es estratégico, como la innovación y la competitividad, además de la inclusión social. Y culminamos con el análisis del gasto público con mucho acento en la necesidad de mejorar su calidad”.Pese a que los organismos adelantaron cifras a los medios, Astori indicó que durante la reunión de ayer en Punta Cala no se habló de cifras. “No se abordó ningún volumen de apoyo financiero. Estas reuniones son muy conceptuales”, explicó.

Créditos a disposición

José Luis Lupo, gerente general del Departamento de Países del Cono Sur del BID, aseguró a los periodistas que su organismo tiene una “cifra similar” en préstamos para el próximo quinquenio en comparación al que está finalizando: US$ 1.600 millones para el sector público. Ese dinero estará destino, añadió Lupo, a infraestructura, saneamiento básico, protección social, educación, ciencias y tecnología.“En este momento el BID tiene una cartera de US$2.880 millones en Uruguay, de los cuales US$2.250 millones están en el sector público en las áreas de saneamiento básico, infraestructura, transporte, etcétera.

Destaco que Uruguay es uno de los países más dinámicos en el aprovechamiento de los recursos del sector privado que otorga el banco, que no tiene nada que ver con el sobre de recursos públicos. La cartera con el sector privado son cerca de US$600 millones, en temas como energía renovables y agronegocios”, detalló Lupo.

El hombre del BID, que dijo que en cuatro meses tendrán un documento pormenorizado sobre los créditos a otorgar en el país, destacó que la asociación público-privada “es la solución para muchos problemas de desarrollo”, particularmente, “en los temas de infraestructura donde se requieren recursos muy grandes, que en situaciones fiscales apretadas requieren del sector privado y, por supuesto, también de la inversión extranjera directa”.

El déficit fiscal cerró 2014 en 3,5% del PIB.Por el lado del BM, Ruxandra Burdescu, representante del organismo en Uruguay, aseguró que por el momento es temprano para hablar de montos para los préstamos venideros, pero aclaró que hasta ahora la estrategia implementada en los últimos cinco años, ha sido la de inyectar US$1.000 millones en préstamos en el país.

“Vamos a hablar con el gobierno para buscar la mejor forma de acompañar las reformas y programas” de los próximos años, aseguró la rumana.Burdescu también aseguró que era algo pronto para seleccionar asuntos a abordar, pero se animó a señalar que entre los organismos y el gobierno había “muchas coincidencias” en acometer los problemas en infraestructura, educación e integración social. “Hemos hablado sobre los modos en los cuales Uruguay puede empujar la agenda de crecimiento económico con más enfoque en productividad, innovación, en enfrentar desafíos demográficos con población envejecida y en aprovechar los recursos naturales en forma sostenible y respetuosa al medio ambiente”, dijo.

Por el lado de la CAF, existen US$ 2.000 millones en préstamos que podrá utilizar Uruguay en los próximos cinco años, comentó Gladis Genua, directora de la CAF en el país. “No quiere decir que el gobierno tenga que utilizarla toda, tanto a nivel público como privado; esto también tiene un acompañamiento con recursos no reembolsables”, afirmó.Genua recordó que la CAF tiene un “amplio espectro en todo los temas de desarrollo”, en especial en infraestructura, inclusión social, educación, productividad y competividad.

“En Uruguay se pone foco en infraestructura, vialidad y también en conectividad, agua y saneamiento, educación y salud. Sobre todo alentamos el salto de convertir a Uruguay en el polo logístico del sur. Esto es visto como acción de largo plazo, pero se debe empezar ahora”. Dijo que, en caso de avanzar el proyecto, están muy interesados en participar en la construcción del puerto de aguas profundas en el departamento de Rocha. Por su parte, el presidente ejecutivo de Fonplata, Juan Notaro, dijo a El Observador que el organismo al que representa podría aportar otros US$300 millones en el próximo quinquenio, fundamentalmente para proyectos de infraestructura en zonas, que fomenten el desarrollo en localidades del interior del país.

“Somos un socio menor respecto a los otros bancos, pero tenemos experiencia y tenemos algunos proyectos grandes por delante”, dijo el uruguayo en entrevista con El Observador TV. Los representantes de los organismos coincidieron en destacar la continuidad de las políticas macroeconómicas y del buen posicionamiento del país ante la desaceleración de la economía y de un contexto global y regional no tan favorable como hace unos años. “El BID ha destacado el desempeño económico de Uruguay de los últimos años y sus niveles de inversión. Sabemos que estamos en un contexto no tan favorable y que hay necesidad de cierta disciplina fiscal”, dijo Lupo. Burdescu, del BM, dijo que el viento de cola se “apagó un poquito”, pero resaltó el “excelente manejo de las finanzas públicas” de Uruguay.