La Organización Mundial de Comercio revisó una parte de su fallo contra el fabricante europeo de aviones Airbus en el contencioso que le opone desde hace años a su competidor estadounidense Boeing.

"Me alegro particularmente de este resultado importante", declaró el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht.

"La acusación estadounidense central, según la cual Airbus ha recibido subvenciones prohibidas a la exportación fue totalmente rechazada", dijo.

Por su parte, el presidente de Airbus, Thomas Enders, aseguró que se trata de una "gran victoria para Europa".

Pero como en cada batalla jurídica que opone a Boeing y a Airbus ante la OMC, los dos gigantes de la aeronáutica estiman haber ganado.

El fabricante estadounidense se felicitó por la decisión de la OMC, saludando la victoria "clara y definitiva".

En su primer fallo muy duro para Airbus, hecho público en junio de 2010, la OMC consideró que las ayudas públicas que durante años recibió el fabricante europeo eran ilegales.

Tanto europeos como estadounidenses apelaron la decisión.

En las conclusiones publicadas el miércoles, el organismo de apelaciones de la OMC indica que "revierte las conclusiones del panel" de que la financiación proporcionada a Alemania, España y el Reino Unido para desarrollar el A380 "estaban subordinadas a los resultados a la exportación" y por tanto, contrarias a las reglas del comercio internacional.

"Como consecuencia, el órgano de apelaciones revierte la recomendación del panel de que la Unión Europea retire los subsidios prohibidos en 90 días", dijo la OMC en su portal internet en un informe de 700 páginas.

En la apelación, Bruselas impugnaba siete puntos del fallo del pasado año, como el hecho de que las ayudas para el A380 sean subvenciones a la exportación así como "el vínculo causa efecto entre los apoyos a Airbus y las consecuencias negativas para Boeing" de estas ayudas.

Estados Unidos impugnó principalemente el hecho de que el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC no estimara que las ayudas otorgadas al fabricante europeo durante 40 años fuesen parte de un programa continuo de asistencia.

Después de una tregua en los años 90, los dos fabricantes se enfrentan desde 2004 en la OMC mediante sus capitales respectivas que han presentado denuncias simultáneas contras las ayudas públicas otorgadas a cada uno de ellos.