Nueva York/Londres. El oro cayó este viernes, cerrando su peor semana desde junio, debido a una toma de ganancias y al avance del dólar.

El oro al contado cayó 1,3% a cerca de US$1.844 la onza. En la sesión, el oro llegó a cotizar por debajo de US$1.825.

Los futuros de oro estadounidenses para diciembre cerraron con alza de 0,1%, a US$1.859,50, tras tocar un mínimo intradía de US$1.825,50.

El oro retrocedió temprano en la sesión por una liquidación de inversores, pero recuperó gran parte de sus pérdidas, ya que la renuncia de Juergen Stark a su cargo como miembro del directorio ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) revivió la aversión por los activos de riesgo.

"La debilidad de las acciones y la caída en el rendimiento de los bonos a nuevos mínimos ayudaron al oro a volver hoy (este viernes), pero dudo que la gente se esté centrando en nuevas posiciones largas antes del fin del semana", dijo James Steel, analista de metales de HSBC en Nueva York.

Aunque las acciones estadounidenses cayeron casi 3%, así como otras materias primas, el oro fue presionado ya que dos semanas de extrema volatilidad en su valor alentaron cierta confianza en su escalada, pese a las perspectivas de una segunda recesión.

La posibilidad de que el Congreso de Estados Unidos no apruebe el plan del presidente estadounidense Barack Obama, de US$447.000 millones, que apunta a impulsar el crecimiento y crear empleos, se sumó al temor de inversores.

La firmeza del dólar habría sido otro factor que impidió una nueva escalada en el metal.

La divisa estadounidense subió 1% contra una cesta de monedas luego de que el euro cayó alrededor de 1,4%.

Algunos operadores prevén que los precios del oro operen volátiles de nuevo, ya que este fin de semana los ministros de Finanzas del Grupo de las Siete economías ricas (G-7) se reunirán para evaluar una acción coordinada para reequilibrar el crecimiento global.

El platino cayó 1,2%, a US$1.832 la onza.