Bruselas. Algunos países de la zona euro desean que la Unión Europea (UE) pueda supervisar la venta de activos públicos en Grecia como parte de un plan para disponer de un mayor control de la situación en ese país, dijeron a Reuters fuentes de la UE.

La radical propuesta, calificada por algunos funcionarios de una forma de colonialismo y que podría encontrar una fuerte oposición, resalta la creciente presión para conseguir un mayor poder sobre los asuntos de Atenas, con la resultante pérdida de soberanía.

Los dirigentes de la Unión Europea se reunieron este domingo para estudiar una nueva ayuda a Grecia y la propuesta de un mayor control está encima de la mesa.

Un funcionario dijo que existía un amplio apoyo a la idea de una supervisión más estrecha de la política de Atenas, que por ahora no ha logrado grandes avances en materia de privatizaciones y otras reformas.

"Se trata de eso o de no obtener el dinero", expresó una fuente de la zona euro que está a favor del plan de que un equipo de la Comisión se encargue de algunas de las funciones soberanas del Estado "para que la maquinaria se ponga en funcionamiento".

"Se trata de una asistencia impuesta desde fuera. Los de fuera se harán cargo de una parte de la operación", expresó respecto a esta propuesta, que podría significar el envío de cientos de expertos técnicos a Grecia para su administración.

La Comisión ya ha enviado un pequeño número de funcionarios a Grecia como parte de la troika UE/Fondo Monetario Internacional/Banco Central Europeo que es responsable de la evaluación del grado de cumplimiento por parte de Atenas de las reformas y el uso de los fondos estructurales.

"El grado de intervención no tiene igual", indicó la fuente. "Si hubiera un historial de gestión responsable, como en Irlanda, la situación sería otra. Pero ese historial no existe en Grecia", agregó.

Grecia tiene previsto recibir una ayuda de 8.000 millones de euros en noviembre y se prevé que obtenga otro paquete de apoyo en breve.

Ante el estancamiento de su economía, los prestamistas cuentan con la venta de puertos y empresas energéticas por parte de Grecia para recaudar suficientes fondos. Atenas dice que generará así 50.000 millones de euros de aquí al 2015 pero hasta el momento sólo ha ingresado 1.300 millones.

Otros funcionarios, que no quisieron comentar la propuesta de una supervisión más estrecha, señalaron que la idea contaba con un amplio apoyo.

Otra fuente comentó que existe el deseo de crear un cuerpo permanente para aliviar el trabajo a la troika.

"Hace falta alguien que hable griego pero que no esté del lado de los griegos", dijo la fuente.

AUTORIDAD

La propuesta, que coincide con una iniciativa holandesa para que los países que piden ayuda financiera sean colocados bajo tutela, requiere que el equipo de la Comisión sea ampliado a varios cientos de enviados.

El cuerpo, dirigido por el alemán Horst Reichenbach, tendría algunos poderes ejecutivos otorgándole la potestad de decidir sobre las privatizaciones, por ejemplo.

"Es una cuestión de autoridad", expresó la primera fuente. "Habrá mucha resistencia. La autoridad formal no está en sus manos (...) los griegos deben aceptarlo", agregó.

Sin embargo, un funcionario de la UE advirtió que la idea encontraría la fuerte resistencia de Atenas, Dublín y otras capitales, haciéndola impracticable.

"La concesión de poderes ejecutivos al equipo de la Comisión es algo que se ha estado gestando", indicó. Pero los griegos nunca lo aceptaría ni tienen por qué hacerlo", agregó.

Aunque esta medida proporcionaría garantías a los prestamistas como Alemania, sería negativo para Irlanda, que tendría el temor a recibir el mismo trato a pesar de los avances en el recorte del gasto.