Luxemburgo. Los países más influyentes de la Unión Europea atacaron las propuestas para vincular cada vez más los subsidios agrícolas de la UE a las metas ambientales como parte de los planes del ejecutivo del bloque para reformar la Política Agrícola Común (PAC) desde el 2014.

La semana pasada, la Comisión Europea anunció planes para obligar a los productores a adoptar nuevas prácticas amigables hacia el medio ambiente, en un intento por mantener los subsidios agrícolas en su nivel actual de unos 55.000 millones de euros (US$76.000 millones de dólares) al año.

Pero en un encuentro de ministros de Agricultura de la UE en Luxemburgo el jueves, Francia y Alemania, principales productores agrícolas del bloque, dijeron que las iniciativas colocarían una carga excesiva sobre sus granjeros, mientras que Gran Bretaña dijo que los planes de la Comisión no eran suficientes.

"Alemania respalda el objetivo de la Comisión por el que se incrementan aún más las contribuciones bajo la PAC", dijo la ministra de Agricultura, Ilse Aigner.

"Sin embargo (...) vamos a tener que considerar en qué grado las medidas propuestas por la Comisión realmente pueden llevar a una mayor contribución ambiental de parte de la PAC sin incrementar la carga burocrática", agregó.

El ministro de Agricultura de Francia, Bruno Le Maire, dijo que la propuesta para hacer que el 30 por ciento de los subsidios directos de la UE dependan de criterios ambientales era excesiva. Francia es el principal beneficiario de los subsidios.

"Creemos que el 30% de la ayuda directa es una cantidad excesiva, dados el contexto presupuestario y los desafíos que deben enfrentar los agricultores", dijo.

"Lucharemos para hacer que evolucionen estas propuestas. Nuestra posición es simple: sí al principio ambiental, pero no a los términos, tal como están presentados actualmente", dijo Le Maire a los periodistas al margen del encuentro ministerial de la UE.

En cambio, la responsable de agricultura de Gran Bretaña, Caroline Spelman, dijo que la Comisión tendría que haber ido más lejos y que las propuestas tendrían poco impacto en el ambiente.

"De momento, simplemente arriesgan con recompensar a los productores por las buenas prácticas normales, o peor, impedirles que tomen las decisiones correctas para la sustentabilidad", dijo.

Spelman también criticó los planes para mantener los subsidios agrícolas en su nivel actual hasta el 2020, a diferencia del francés Le Maire, quien describió el nivel propuesto de financiamiento como "el mínimo posible".