Oslo/Londres. Japón, que está lidiando con las consecuencias del sismo, y otros países ricos reafirmaron su promesa de otorgar US$30.000 millones a las naciones pobres para ayudarlas a combatir el cambio climático pese a los recortes del presupuesto, según un sondeo de Reuters.

La ayuda climática ha llegado a un total de US$16.200 millones desde enero del 2010, según informes presentados a Naciones Unidas antes del vencimiento de un plazo en mayo.

Los países pobres dijeron que gran parte de ese dinero proviene de programas existentes y que no es nuevo, tal como se había prometido.

Los principales donantes fueron Japón, la Unión Europea y Estados Unidos. Los gastos incluyen proyectos como un plan australiano para desacelerar la erosión costera en las Islas Salomón e inversiones de Tokio en Africa para promover la energía solar.

"La ayuda definitivamente está en marcha", dijo Liz Gallagher, experta del grupo de estudios del medio ambiente E3G, en Londres. Pero agregó que varios proyectos no tienen la ambición de ayudar a los países a desarrollar un cambio más radical hacia una economía sustentable.

En una cumbre en Copenhague en el 2009, el presidente estadounidense Barack Obama y otros líderes prometieron una ayuda climática "nueva y adicional" que llegaría a US$30.000 millones entre el 2010 y el 2012 y ascendería a 100.000 millones de dólares por año en el 2020 para ayudar a los pobres a combatir el calentamiento global.

Japón, que es lejos el principal donante con un proyecto de brindar US$15.000 millones durante tres años antes del 2012, dijo que mantendría sus compromisos a pesar de los costos de la recuperación del devastador sismo y posterior tsunami de marzo.

"Estamos seguros de que podemos cumplir nuestra promesa (de 15.000 millones de dólares)", dijo a Reuters Akira Yamada, que encabezará la delegación japonesa en la próxima ronda de conversaciones climáticas de la ONU en Alemania entre el 6 y el 17 de junio.

Tokio afirmó que entregó US$6.300 millones de fondos públicos entre el 2010 y el 31 de marzo del 2011 como parte de la ayuda destinada a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la adaptación a los cambios, como la mayor incidencia de olas de calor, inundaciones, sequías y el crecimiento de los niveles del mar.

Las naciones en desarrollo dicen que gran parte de ese dinero integraba un acuerdo previo firmado mucho antes de Copenhague.

Aun así, Gallagher opinó que es alentador que los donantes estén reafirmando sus promesas en un momento de débil crecimiento económico, a pesar de que hay incertidumbre acerca de a qué se refieren con fondos nuevos y adicionales.

La Unión Europea dijo que otorgó 2.340 millones de euros (US$3.360 millones) en el 2010 y que está encaminada a superar levemente una promesa total de 7.200 millones de euros para el 2012.

Estados Unidos dijo que proporcionó 1.700 millones de dólares en el 2010 y ha prometido una "porción justa" para el período de tres años. Los recortes del presupuesto este año seguramente reducirán la ayuda de Washington.