El Tratado de Promoción Comercial (TPC) de Panamá con Estados Unidos no sólo golpeará a algunos sectores productivos del país centroamericano, sino también a los ingresos fiscales del Estado.

La eliminación de los impuestos de importación a los productos procedentes de Estados Unidos dejará un agujero fiscal de más de US$150 millones para Panamá, lo que podría comprometer algunos de los planes de inversión pública a futuro.

Una parte importante del impacto fiscal del TPC se registará inmediatamente, el resto de forma gradual.

El 40% de los ingresos que recibe el Estado panameño por concepto impuesto importación de productos estadounidenses corresponde a maquinarias, equipo pesado y repuestos.

El otro fuerte lo representan productos de consumo que actualmente están altamente protegidos con aranceles como el pollo, carne bovina, carne de cerdo, maíz y otros productos calificados como sensitivos, reporta el periódico Panamá América.

A partir de este año, estos ingresos se desvanecerán en más del 60% inmediatamente y el resto en un plazo máximo de 20 años, por los compromisos de apertura comercial que asumidos en el TPC.

Por otra parte, el presidente de EE.UU., Barack Obama, promulgará este viernes los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Colombia, Panamá y Corea del Sur, anunció la Casa Blanca.

En un comunicado, la residencia presidencial indicó que Obama firmará los tres tratados en un acto en la Rosaleda de la Casa Blanca al que también asistirán líderes empresariales y sindicales y trabajadores que se vayan a beneficiar de los pactos.