Si bien el gobierno del presidente panameño Ricardo Martinelli se trazó como meta la captación de una Inversión Extranjera Directa (IED) del orden de los US$1.000 millones anuales para su administración, la que empezó en julio de 2009, las perspectivas en este sentido podrían multiplicarse alentadas por recientes cambios.

Es que el reconocimiento de esta semana a Panamá, por parte de Fitch Ratings del grado de inversión “BBB-“ desde “BB+”; el manejo controlado de las finanzas públicas y una adecuada reacción ante las contingencias de la crisis, con un comportamiento mesurado y sólido en el sector financiero, son algunos de los valores que estarían propiciando la captura de nuevos flujos de IED, incluso procedentes desde las naciones sudamericanas.

El ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Roberto Henríquez reconoció la expectativa en entrevista con Américaeconomía.com en la capital panameña.

El funcionario, quien lideró el proceso que permitió que su país pasara recientemente de observador al estatus de negociador en las conversaciones para la firma de un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y Centroamérica, estuvo de acuerdo en que existen las condiciones para la llegada de nuevas inversiones de países como Venezuela y Colombia.

Henríquez destacó que nuevas posibilidades se abren para Panamá a través de los Tratados de Libre Comercio (TLC) que se están concretando; de la combinación de una red vial que se debe seguir mejorando en el país; del Canal de Panamá, cuyo proceso de expansión está en proceso; de la Zona Libre de Colón (ZLC), y del hub o centro de conexiones aéreas que opera la aerolínea panameña Copa Airlines desde el Aeropuerto Internacional de Tocumen de la capital panameña.

El secretario de Estado señaló que Panamá ofrece a los países sudamericanos las condiciones para trasegar mercancía hacia otros destinos de la región, en un excelente ambiente para quienes se quieran instalar, y con mano de obra calificada.

Asimismo, resaltó que la administración de Martinelli, decidida a atraer estas inversiones, ha flexibilizado inclusive su política de visas, para que Panamá sea realmente el mejor país de la región para invertir.Aunque el titular de la cartera de Comercio no quiso dar nombres de las empresas extranjeras que arribarán al país, detalló que “dentro de la ley 41, de sedes regionales, llevamos 33 empresas instaladas en Panamá, y tenemos otras seis firmas por formalizar su venida al país”.

Los sectores a los que arribarán estas empresas son el de construcción, manufactura, banca, turismo y agropecuario.

Retos para Panamá. Roberto Henríquez reconoció que un objetivo país es contar con suficiente personal formado en casa, a raíz de la inversión extranjera y la necesidad de capital humano que tendrán las empresas que se instalen en territorio panameño.

Por eso es que se le ha dado un ingente presupuesto al Instituto Nacional de Formación de los Recursos Humanos de Panamá, así como nuevos lineamientos que se orienten a suplir las necesidades de  mano de obra que de Panamá se está exigiendo.

“No es la mano de obra el punto más fuerte, pero también el gobierno es consciente de que se tiene que seguir invirtiendo en seguridad”, señaló.

El funcionario resaltó que Panamá mantiene además esfuerzos orientados a lograr la ratificación en el Congreso estadounidense del Tratado de Libre Comercio (TLC) pactado entre Colombia y Panamá.Reconoció que a Panamá, que cuenta con nueve TLC, se le abren asimismo posibilidades interesantes en materia comercial con México y con la Comunidad del Caribe (Caricom).

Aunque Henríquez no descartó una aproximación de Panamá al Mercado Común del Sur (Mercosur), constituido en 1991 en Asunción por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, el secretario de Estado admitió que ese bloque no ha mostrado mucho interés en su país.