Panamá es considerado como paraíso fiscal por el Servicio de Rentas Internas (SRI) desde el 2008, pero analistas lo ven como un inevitable destino de transacciones a nivel regional.

El 47% del total de capitales que salieron de Ecuador en el 2012 hacia paraísos fiscales fue a Panamá. Es decir, US$1.043,7 millones de los US$2.230 millones que se dirigieron hacia países que tienen regímenes tributarios preferentes.

Según la administración tributaria, de los 66 paraísos fiscales a los cuales salieron las divisas desde Ecuador, el año pasado, el 72%, es decir US$1.616,7 millones, se concentró en 20 destinos, entre los que constan islas caribeñas, pequeños países europeos y asiáticos y hasta Estados Unidos.

A Panamá le siguieron Hong Kong con US$271 millones, y un poco más de lejos, Luxemburgo con US$95,9 millones.

El director del SRI, Carlos Marx Carrasco, considera que el porcentaje de la riqueza de Ecuador que va a los paraísos fiscales es importante. Cuestiona la existencia de estos regímenes especiales y ha dicho que deberían desaparecer porque ocultan información.

El experto tributario Pablo Guevara, de la consultora FidesBuró, dice que pese a que la multilateral europea: Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) sacó a Panamá de la lista de paraísos fiscales, Ecuador lo mantiene en esa categoría.

No obstante, puntualiza que el hecho de que ese país sea el principal destino de las divisas que salen del Ecuador se debe a la presencia de muchas empresas panameñas como inversionistas en Ecuador. Guevara desestima que especialmente en los casos de Panamá y Hong Kong deba haber mayor preocupación de la administración tributaria por eventuales peligros de evasión de impuestos.

Explica que Ecuador cuenta con herramientas suficientes de control como el mecanismo de precios de transferencia. Este consiste en que si una empresa ecuatoriana vende a otra que está en Panamá los precios de negociación tienen que ser los mismos que operan para otros países no considerados como paraísos fiscales.

Otro escenario común es que si una compañía domiciliada en Panamá invierte en una ecuatoriana y esta obtiene utilidades, al momento de distribuirla a su accionista en Panamá, Ecuador le retiene el 13% de esa ganancia debido a que el destino de esos recursos es un paraíso fiscal.

Alberto Acosta, editor de Análisis Semanal, dice que si bien los paraísos fiscales podrían servir para cobijar a evasores de impuestos, terroristas o narcotraficantes, no todos los recursos que están en esos destinos son ilícitos o mal habidos.

Sostiene que el tema debe analizarse en perspectiva. En un mundo globalizado los países compiten entre sí por ofrecer condiciones tributarias, seguridad jurídica, opciones de inversión y los grandes capitales buscan sitios que les ofrezcan estas condiciones y muchos son los paraísos fiscales.

Agrega que lo clave es que la administración tributaria insista en una política de acuerdos de intercambio de información con los países considerados como paraísos fiscales porque así Ecuador tendrá el control total para asegurarse de que no haya evasión tributaria, y no se enfoque en evitar que los recursos salgan hacia esos destinos porque más bien se genera el efecto contrario.

En el caso de Panamá, indica que si las divisas van allá es porque se trata de un centro financiero regional importante, por su actividad comercial. Entonces, grandes volúmenes de importaciones y exportaciones se hacen a través de ese país.

Hong Kong es la puerta de Asia, un centro comercial y financiero de primer nivel en el mundo en el que se realizan millonarias operaciones, expresa el analista.