Washington. La seriedad y el compromiso que mostró México con las reformas estructurales sin duda atraerán inversiones. Los mercados responderán, confió Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial (BM).

Durante la conferencia de prensa que marca el inicio formal de las Reuniones de Primavera del organismo y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el funcionario reconoció que se han retrasado las inversiones para el sector de las telecomunicaciones y el de la industria energética en México. Pero consideró que sí habrá más capital productivo disponible porque los inversionistas extranjeros han cambiado su impresión sobre México.

La seriedad de la administración de la política monetaria; la prudencia de la gestión fiscal y las reformas aprobadas son los mayores atractivos, aseguró.

“Lo que vemos es un sistema donde la política monetaria es muy transparente y clara; Agustín Carstens es uno de los funcionarios más respetados por la transparencia y claridad con que anuncia lo que está haciendo. Cuando se ven los serios alcances de la prudencia fiscal, cómo el gobierno está haciendo un gasto muy cuidadoso, y de nuevo, se observa en el contexto de las reformas, los mercados tienen que responder”, consignó.

Avanzado en las reformas.Entre las medidas que, enfatizó, serán determinantes para que las economías emergentes transiten por el ambiente financiero global, están las reformas estructurales que permitirán a los inversionistas diferenciar a los mercados.

Y ahí volvió a destacar a México, con “su reforma a la competitividad de telecomunicaciones y la reforma fiscal”, junto con India y Perú, como los emergentes que han articulado cambios relevantes que les han distinguido entre los demás emergentes.

Ahí mismo, el presidente del BM puso de relieve que México, con sus reformas, emitió un “poderoso mensaje al resto del mundo”.

Pero se requiere más, admitió. Es necesario reducir barreras al comercio y buscar una reducción de subsidios energéticos.

Al hacer un diagnóstico sobre la situación económica de América Latina, dijo que el panorama para la economía mexicana ha mejorado, gracias a las “ambiciosas reformas estructurales” y los estrechos vínculos que tiene con Estados Unidos.