Beijing. El nuevo mecanismo de formación de la tasa de cambio de China es positivo para el crédito, ya que incrementará la flexibilidad de la moneda y apoyará la liberalización de la cuenta de capital del país, dijo Moody's en un informe reciente.

El Banco Popular de China (BPCh), el central del país, reajustó el martes el sistema de formación de la tasa de cambio para cerrar la brecha entre una tasa de paridad central más baja y las expectativas del mercado.

El mercado reaccionó con sorpresa y la caída del yuan, la moneda china, provocó una fuerte liquidación, descensos en las acciones en Asia y bajadas en los precios de las mercancías a granel, así como declaraciones que afirmaban que la depreciación se había hecho para apoyar a las exportaciones.

"La implicación más significativa de este cambio de política para el crédito es que constituye un progreso hacia la liberalización de la cuenta de capital", según Moody's.

En el informe se hace constar que se podría producir una mayor presión a la baja este año, pero que es improbable que se dé otra depreciación acusada.

De acuerdo con Moody's, hay una serie de factores fundamentales que deberían apoyar la tasa de cambio, como un importante superávit en la cuenta corriente y alrededor de 3,7 billones de dólares en reservas oficiales de divisas.

Además, los activos internacionales de la economía china son equivalentes al 17 por ciento de su PIB, lo que le permite resistir una cierta cantidad de volatilidad de la tasa de cambio