Bogotá. La migración de la política monetaria al esquema de metas de inflación y la modernización de los sistemas de pagos ponen hoy al Banco Central del Paraguay (BCP), a 60 años de su creación, en sintonía con los mayores bancos centrales del mundo, dijo en entrevista con ABC su titular, Jorge Corvalán. Sin embargo, el no poder cubrir vacancias en su directorio, le resta eficiencia.

Corvalán señaló que desde el directorio del BCP, en estos últimos años, tomaron la decisión de migrar hacia un esquema de metas de inflación, que permita a la institución centrar sus esfuerzos en el objetivo de estabilidad de precios, utilizando la tasa de interés como objetivo intermedio. El presidente del BCP destaca este paso como uno de los logros más trascendentales en la política monetaria desde la creación del Banco Central, el 25 de marzo de 1952.

Agregó que este esquema de política monetaria es utilizado por varios países de la región, como Chile, Colombia, Perú, Brasil, los que consiguieron reducir tanto los niveles como la volatilidad de la inflación, contribuyendo de esta manera con la estabilidad macroeconómica del país.

“Adoptar este esquema pone no solo al Banco Central del Paraguay, sino al Paraguay, en una consideración distinta dentro del contexto internacional, porque el adoptarlo implica una declaración de compromiso aún mayor con la estabilidad de precios”, afirmó.

Dijo además que otro componente importante es el desarrollo e implementación de un sistema de pagos moderno, en el cual el Banco Central está trabajando desde varios años. “Esto dará una mayor eficiencia a las operaciones de política monetaria, mejor administración de la liquidez de las entidades del sistema financiero, permitirá realizar pagos en tiempo real, reduciendo la incertidumbre de los agentes económicos al momento de realizar las transacciones”, aseguró.

Agregó que el BCP busca capacitar y entrenar a sus funcionarios en los mejores centros de enseñanza, considerando que ello redundará en la posibilidad de contar con recursos humanos que encuentren respuestas inteligentes a los desafíos de un país que se moderniza y se proyecta.

Sin embargo, agregó que hoy falta todavía algo para que la entidad monetaria pueda cumplir con mayor eficiencia sus funciones, y tiene que ver con lograr llenar las vacancias existentes en su directorio. “Los nombres propuestos poseen los perfiles adecuados para aportar sus conocimientos y experiencias en pro de la estabilidad monetaria y objetivos primarios de la banca matriz”, aseguró Corvalán.

Antecedentes. De acuerdo con los antecedentes, el Banco Central del Paraguay (BCP) tuvo sus inicios con la creación del Banco del Paraguay en septiembre de 1944, que vino a transformar el concepto de la banca, con leyes de control de cambios y de reforma monetaria, y la promulgación de “la ley de bancos”. Su propósito era organizar sobre bases modernas la administración de la moneda y las actividades bancarias del Estado.

Ya en 1945 el Paraguay se adhirió al Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que se obligó a definir el carácter de la moneda en términos de oro.

Ante la multiplicidad de funciones y la creciente complejidad de las relaciones económicas internacionales, el Gobierno preparó un anteproyecto de Carta Orgánica del Banco Central, en el año 1951.

Creación. Durante la presidencia del Dr. Federico Chaves se realizó la separación jurídica, administrativa y financiera del Banco del Paraguay y se determinó la creación del Banco Central del Paraguay (BCP), por Decreto-Ley N° 18 del 25 de marzo de 1952. Fue su primer presidente el Dr. Juan Ramón Chaves e inició sus operaciones el 1 de julio de 1952. Por el mismo decreto se autorizó a este organismo a emitir billetes de 1, 5, 10, 100, 500 y 1.000 guaraníes.

Funciones. Por esta normativa correspondían al Banco Central determinar la política monetaria, crediticia y cambiaria de la Nación; las operaciones de emisión, redescuento, compraventa de divisas y monedas extranjeras. Se reafirma el guaraní como signo monetario y se dispone que solo el Banco Central del Paraguay podrá emitir billetes y monedas en todo el territorio nacional.

El 29 de junio de 1995 el Congreso promulga la Ley Nº 489 “Orgánica del Banco Central del Paraguay”, donde se le otorga en forma explícita el carácter de organismo técnico, con autarquía administrativa y patrimonial y autonomía normativa.