La idea planteada desde la Central de Trabajadores para la creación de una institución que estudie el comportamiento del índice de precios al consumidor (IPC) es una iniciativa bien vista desde el BCP, porque su concreción permitirá a los agentes económicos contar con más herramientas y comparar los indicadores.

“Nosotros vemos muy bien y alentamos que se concrete eso, porque justamente eso va a permitir desmitificar muchas cosas”, señaló Miguel Mora, del departamento de Cuentas Nacionales del BCP.

“Ponemos a disposición la metodología, para que esta iniciativa privada se pueda llevar adelante", agregó.

Según explicó, los procedimientos metodológicos de la banca matriz se realizaron a base de estándares internacionales, entre ellos de la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

Agregó que cualquier institución es libre de elaborar el índice, de tal manera que el agente económico pueda mirar distintos indicadores y también los trabajadores tengan un índice que represente mejor su poder adquisitivo.

Mora agregó que en el mes los técnicos evalúan unos 12.000 precios de 450 productos para promediar a un nivel general.

Revisión. Por otra parte, Miguel Mora recordó que la última revisión de la canasta básica del IPC se realizó en 2008. “Estamos a tres años de esta actualización y, generalmente, por la experiencia de los países latinoamericanos esa revisión se hace, por lo menos, cada 10 años” señaló.

La canasta básica paraguaya cuenta con una ponderación de alimentos en 35%, según Mora, una de las más altas. Esto debido a que la ponderación de los alimentos va en relación al ingreso per cápita, que en Paraguay fue de US$2.733 a diciembre último. “cuando se tiene un PIB per cápita bajo, la ponderación de alimentos es mayor”, explicó.