La perspectiva de la consultora en julio pasado era que la economía crecería por encima incluso del 6%; sin embargo, después de ver lo que está sucediendo a nivel global, con la crisis en la eurozona y una reducción en la cotización de los commodities, la corrección a la baja de las previsiones se dio en casi todas las economías de la región, especialmente en las agroexportadoras, explicó ayer el economista de la PWC Abelardo de Paula Gomes.

Otra variante importante para la corrección de las previsiones a nivel local, sin duda, fue el efecto que causó el foco de la fiebre aftosa que se detectó en una estancia del departamento de San Pedro y que en consecuencia suspendieron las exportaciones del rubro en todos los mercados, cortando un importante flujo de divisas que debía ingresar al país en el último trimestre del año.

El problema de la fiebre aftosa no solo afectó al sector ganadero y frigorífico, sino también a otros sectores dependientes como servicios de transporte y otros.

La estimación de la consultora es que este año se llegue a un crecimiento del producto interno bruto (PIB) del 3,6% con un mínimo de 2,7% y un techo de 4,6%, luego de haber alcanzado en 2010 un crecimiento vigoroso del 15%.

Recordemos que el mes pasado, el Banco Central del Paraguay (BCP) también corrigió a la baja su estimación para el presente año desde un 4,5%, dejándolo en 4%.

En cuanto a la cotización del dólar, la consultora estima que al cierre de este año, la divisa norteamericana cerrará en G. 4.416. Mientras que en términos de inflación, la estimación de PWC es que esta estaría dentro del rango meta del Banco Central entre 4,4% y 5,2%.

Para el año 2012

La consultora estima que para el próximo año, la economía solo crecerá un 2,1% con variaciones del 1,1% y 3,1%, considerando que para el año 2012 no se espera un buen clima.

Índice de confianza. Por otra parte, en la reunión del Club de Ejecutivos que se realizó ayer en alusión al aniversario de la organización, también se presentaron otros indicadores como el índice de confianza empresarial (ICE), que registró una disminución en la decimocuarta medición y pasó al rango del optimismo discreto.

En ese sentido, el sector agropecuario es el que se vio más afectado por el nivel de demanda que está enfrentando actualmente, bajando a un nivel de pesimismo discreto, como una clara señal del enfriamiento de la economía. La misma situación se da para el sector industrial.