Los gastos reservados del presidente de la República así como los fondos asignados a los partidos políticos no serán afectados por la señal de “austeridad” que pretende transmitir el Ejecutivo a través del proyecto de Presupues-to General de la Nación (PGN) 2016. La propuesta fue entregada el viernes último al Legislativo, cuya comisión bicameral la considerará desde septiembre.

La ley de presupuesto vigente asigna al presidente de la República G. 1.250 millones (US$231.481 al cambio de la fecha) en carácter de gastos reservados, y para el próximo año el correspondiente plan de gastos de la Nación mantiene esa cantidad sin variación alguna.

Los gastos reservados, según el clasificador presupuestario, son erogaciones asignadas a determinados organismos y entidades del Estado que, por razones de seguridad y la índole de sus funciones, sea indispensable mantenerlas en reserva.

Estos recursos, generalmente, tampoco son afectados por el plan financiero que el Ministerio de Hacienda pone anualmente en vigencia con la intención de adecuar los gastos a los ingresos disponibles para evitar que el déficit fiscal se descontrole.

La mayoría de las entidades con gastos reservados, como la Vicepresidencia, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa y el Ministerio Público, entre otras, también mantienen para el siguiente año sus respectivos montos presupuestados en el actual ejercicio.

Partidos políticos

En lo atinente a los recursos destinados a los partidos políticos, para el año siguiente se contempla un total de G. 77.552 millones (US$14,3 millones), monto igual al asignado para el actual ejercicio 2015.

En concepto de aportes a los partidos políticos prevén G. 42.756 millones (US$7,9 millones) y en subsidios, G. 34.796 millones (US$6,4 millones).

Los recursos están asignados en el presupuesto del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), que es la encargada de distribuir a los partidos el aporte y el subsidio pagados con recursos provenientes de los impuestos.

Los beneficios para los partidos están establecidos en la ley electoral y los cobran el Partido Colorado, el Partido Liberal, Unace, País Solidario, Frente Guasu, entre otros con representación parlamentaria.

Austeridad

Con la presentación del proyecto de presupuesto 2016 al Congreso, con una reducción de 0,9% con respecto a 2015, el Ejecutivo pretende emitir señales de austeridad a los otros poderes, vistos la crítica coyuntura económica que atraviesa la región y los inevitables impactos en el país.

A pesar de ciertos ajustes realizados y el “congelamiento” de otros gastos en el mismo nivel que el actual, la estructura presupuestaria continúa inalterable, con un fuerte gasto corriente, columna en la que los salarios se llevan la mayor parte de la recaudación impositiva.

El Ejecutivo insiste en que para 2016 se pondrá énfasis en los gastos sociales e inversiones en infraestructura; recordemos, empero, que la segunda pretensión depende de los fondos obtenidos o que serán obtenidos mediante préstamos y emisión de más bonos del tesoro. Solo en bonos planean endeudar al país por US$ 740 millones, en parte para cubrir vencimientos de deudas anteriores y para inversiones.

Bicameral analizará gastos

A partir del próximo mes, tras su conformación, la Comisión Bicameral de Presupuesto del Congreso analizará el proyecto de presupuesto 2016 que le entregó el Ejecutivo el último viernes para producir su dictamen, a más tardar, el 30 de octubre. El gasto total asciende a US$ 12.652 millones, distribuidos en US$6.648 millones para la Administración Central (53%) y US$6.004 millones para las Entidades Descentralizadas (47%). De acuerdo con los datos de Hacienda, en la Administración Central el 90% del presupuesto corresponde al Poder Ejecutivo, mientras que el Poder Legislativo tiene 2% de participación y el Poder Judicial 8%.