El gobierno paraguayo reconoció que atraviesa una grave crisis financiera en materia de ejercicio fiscal y anunció el rechazo a la nivelación y gratificación salarial de funcionarios, empleados públicos y docentes.

El ministro de Hacienda, Manuel Ferreira, expresó su rechazo a un anteproyecto de ley preparado en el Parlamento en el cual se acepta una serie de reclamos presentados por los trabajadores, después de una serie de movilizaciones a favor de sus peticiones.

El rechazo de Ferreira a las reivindicaciones sindicales incluye la petición del incremento de 20% del salario demandado por los trabajadores de 50 sindicatos de organismos estatales y, presumiblemente, los acuerdos suscritos con los docentes.

Sectores políticos auguran dificultades del gobierno con los sindicatos que defienden no seguir soslayando la crítica situación en materia salarial sufrida por la gran mayoría de los asalariados paraguayos.

Ferreira argumentó, entre las causales de la crisis, a la mala recaudación tributaria, las ampliaciones presupuestarias aprobadas por el Congreso y los pedidos de desembolso de recursos de entidades públicas, incluso para pagar deudas con sus empleados.

Señaló que todo eso contribuye al complicado panorama existente y deslizó críticas a los legisladores al señalar que es consecuencia de atravesar un año de proselitismo electoral para los comicios de abril del 2013.