Asunción. Paraguay espera un crecimiento anual promedio de 5% en el quinquenio del presidente Fernando Lugo, que finaliza en 2013, y una inflación no superior a un dígito, dijo este lunes el ministro de Hacienda, Dionisio Borda.

Para este año, el gobierno proyecta una expansión de al menos 6%, que contrastaría con la contracción del 3,8% del año pasado. El Producto Interno Bruto (PIB) creció 10,9% interanual en el primer trimestre del 2010, impulsado principalmente por la agricultura.

Borda, quien habló sobre los objetivos económicos del gobierno tras una reunión de ministros en la sede presidencial, se planteó también la meta de reducir a la mitad el número de pobres y pobres extremos en el 2013, cuando el ex obispo católico entregue la presidencia.

Actualmente, cuatro de cada diez paraguayos es pobre y casi dos de cada diez, vive en la miseria.

De acuerdo a la meta del gobierno, la pobreza debería reducirse a 20% y la pobreza extrema a un 10 por ciento de la población de 5,6 millones de habitantes en el 2013, dijo el ministro, quien mencionó además la necesidad de una mayor presión y equidad tributaria.

La presión tributaria -que relaciona la recaudación total y el PIB- fue de 12,7%  al cierre del 2009 y está previsto que en 2010 aumente a 13,1%, dijo Borda, que también se refirió a las dificultades en la asignación de recursos de parte del Congreso dominado por la oposición.

"Hay un exceso en esas atribuciones (del Congreso) (...) y el desarrollo a mediano plazo no depende exclusivamente de los recursos estatales sino de la concertación entre actores políticos, económicos y sociales", dijo el ministro, quien suele criticar a los legisladores por aumentar el gasto.

Pese al robusto crecimiento esperado, que ayudaría a un aumento en los ingresos tributarios, Borda señaló que el fisco seguirá necesitando fuentes de financiamiento importantes para respaldar su abultado presupuesto.

"El plan financiero es un factor importante y vamos a ser muy cuidadosos en las ampliaciones presupuestarias", sostuvo.

Algunos opositores critican la falta de reformas económicas profundas y una mayor eficiencia fiscal, que marquen la diferencia respecto a gestiones anteriores.

Otros acusan que la mayor parte de los recursos del crecimiento económico sustentado en la agricultura va a manos de firmas transnacionales.

Paraguay es el cuarto exportador mundial de soja y el sexto productor, y las proyecciones para esta cosecha auguran un récord de producción de al menos 7,4 millones de toneladas.