La UIP convocó a una reunión, en su local de la avenida Sacramento, en la que asistieron representantes de varias industrias, principalmente exportadoras, afectadas por las trabas argentinas.

En la oportunidad, Felippo indicó que la situación pasó de ser grave a “desesperante”, teniendo en cuenta los datos que recogieron de las industrias que tienen sus exportaciones casi paralizadas. En ese contexto, mencionó el caso de fábricas de cartones, que no cuentan hasta ahora con autorizaciones para hacer las exportaciones al vecino país.

Otros, como los madereros y del sector calzados, no pudieron siquiera hacer todavía una sola exportación al mercado argentino.

Entre las industrias afectadas está también la de confección, que tiene un impacto directo en decenas de pequeños industriales confeccionistas, que dependen directamente de la exportación de los productos a la Argentina y que ahora están prácticamente parando la producción.

Sin visos de solución. “Nosotros vemos que en este tema no hay posibilidad de solución, al menos a corto plazo. Hace tiempo que venimos teniendo trabas de la Argentina y desde febrero se fue agudizando. Ahora ya está terminando el mes y no pasa nada. Para nosotros, esto no se va a solucionar rápido” aseveró Felippo.

Represalia. El empresario mencionó que la única alternativa posible es tomar represalias contra la Argentina. En ese sentido, indicó que mañana estarán pidiendo una reunión con el presidente de la República, Fernando Lugo, a quien solicitarán que el Gobierno tome las mismas medidas restrictivas que aplica la Argentina a las exportaciones que llegan desde Paraguay.

Según Felippo, exigirán que se restrinja el ingreso de productos “de lujo” o que no sean de primera necesidad para el consumo local. “Para mí es como que están haciendo la triple alianza de nuevo contra Paraguay y tenemos que defendernos como sea”, expresó el industrial.

Argentina viene aplicando desde 2010 una serie de medidas que limitan el ingreso de productos de importación, como la “declaración jurada de importación” o la “licencia previa de importación”, requisitos burocráticos que traban el libre comercio de productos paraguayos en el mercado argentino.