El informe dado a conocer por Hacienda revela que en marzo el ingreso tributario alcanzó 989.161 millones de guaraníes (US$228,9 millones), lo que representa 1,7% más que lo obtenido en el ejercicio anterior.

Es la menor variación positiva registrada en los últimos siete años, tras un incremento de 27% logrado el año pasado, con relación a 2010; y 34% en 2010, con relación a 2009 (ver cuadro ilustrativo).

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Los ingresos internos recaudados por las oficinas dependientes de Tributación: Dirección de Grandes Contribuyentes y Dirección de Recaudación, lograron superávit de 11,5% y 7,6% en sus respectivas metas. Sin embargo, la Dirección de Aduanas volvió a cerrar con déficit de 4,3%.

En febrero la recaudación global registró una caída de 0,1%, en tanto que en enero tuvo un aumento del orden de 6,3%.

Los ingresos acumulados en el primer trimestre (de enero a marzo) suma 2,8 billones de guaraníes (US$ 658,7 millones), que equivale a 2,7% que el mismo lapso del año anterior.

Este año el presupuesto prevé como meta de recaudación total unos 15,3 billones de guaraníes (US$ 3.551 millones).

Los tributos administrados por la cartera fiscal, entre otros, son el impuesto a la renta empresarial (Iracis), Imagro, renta del pequeño contribuyente, IVA, selectivo al consumo. El mayor aportante es el IVA con más del 50% de participación en el total.

La baja recaudación va confirmando la desaceleración de la economía, que según las estimaciones realizadas por consultoras del sector privado cerraría el año con una caída de entre 1,5% y, en el peor de los casos, llegaría a 4%.
Hacienda para mitigar los efectos de la caída de la economía, por la fuerte sequía que afectó a la agricultura y la aftosa a la exportación de carne, ya tiene contratados unos 200 millones de dólares en préstamos del BID y Banco Mundial, a lo que sumará otros 75 millones de dólares de la CAF en mayo venidero.

Estos fondos para su utilización deberán ser aprobados por el Congreso y, según el ministro de Hacienda, Dionisio Borda, espera que no existan dificultades para su rápido tratamiento. La intención, según Borda, es aplicar un esquema similar de financiamiento aplicado en 2009, cuando también la sequía y la crisis internacional afectaron la economía.