El ministerio de Hacienda remitió a la presidencia de la República, para su aprobación, el proyecto de decreto que establece el plan financiero del presupuesto.

La intención de la cartera fiscal es que los topes de gastos entren en vigencia esta semana, a fin de que las instituciones componentes del Poder Ejecutivo y entes descentralizados que reciben transferencias del Tesoro puedan iniciar el proceso de ejecución correspondiente.

De acuerdo con lo adelantado por el viceministro de Administración Financiera de Hacienda, Manuel Acosta, en promedio el recorte de gastos ronda 6%, lo que representa una reducción de 1,2 billones de guaraníes (US$275 millones).

A pesar de estos recortes, el presupuesto tiene un desfinanciamiento de 2,8 billones de guaraníes (US$643 millones), debido a los incrementos aprobados en el Congreso que representan 2,5 billones de guaraníes (US$574 millones).

El margen de maniobra que tiene Hacienda es limitado, ya que los salarios son gastos rígidos que no se pueden recortar y a eso se suma que el plan financiero no afecta al Parlamento ni al Poder Judicial, porque estos tienen autonomía en el manejo de sus respectivos presupuestos.

Los recortes no cayeron bien a las autoridades de diversas instituciones, una de ellas es la Universidad Nacional de Asunción (UNA), que anunció que presentarán ante la justicia una acción de inconstitucionalidad para evitar un recorte de 46.000 millones de guaraníes.

Los recortes se realizan a los gastos que se financian con recursos del Tesoro (impuestos y royalties), considerando que los ingresos no alcanzarán para cubrir la totalidad de los requerimientos. Se estima que se recaudará 15% más, pero el presupuesto requiere 37% más.