Asunción. El economista Manuel Ferreira indicó que no está de acuerdo con la aplicación de un impuesto a la exportación de productos agrícolas y, a cambio, propone extender el IVA al sector, con una tasa de 5%. El gobierno pretende que el Congreso apruebe el proyecto de ley presentado por senador liberal Ramón Gómez Verlangieri para gravar la exportación y recaudar más.

Ferreira considera que con la aplicación del IVA a los productos en estado natural, los productores agropecuarios dejarían de ser consumidores finales y podrían descontar su IVA, situación que ayudaría a incrementar la recaudación y los niveles de formalidad.

Argumenta que los exportadores de estos productos en estado natural deberían recuperar su IVA crédito del Ministerio de Hacienda o deberían poder obtener un mecanismo para comercializar dichos créditos en mercados secundarios especialmente creados al efecto.

El Gobierno impulsa en el Parlamento la aprobación del proyecto de ley que grava la exportación de productos agrícolas, como la soja, maíz y girasol, con la finalidad de aumentar la recaudación y financiar más gastos en el presupuesto 2012 (ver infografía).

Ferreira explicó que el sector agropecuario regido por el Imagro tiene un sistema distinto de tributación que las empresas que tributan el Iracis. “El sistema de tributación del Impuesto a la Renta, en este caso, el Imagro, está determinado por el IVA, dado que los productos en estado natural no son contribuyentes de éste último”, señala.

Expresó que la situación sufrió modificaciones en octubre de 2008, ya que hasta esta fecha regía el Decreto 5069/05, que permitía a los productores utilizar el IVA costo para el pago de su Imagro. “Dado que los costos del sector son superiores a su utilidad, ha generado un crédito fiscal creciente”, agregó.

A partir de octubre de 2008, con la promulgación del Decreto 238/08, fenece la capacidad de los productores agropecuarios de utilizar su IVA costo para pagar el Imagro.

De acuerdo a los datos estimados por Ferreira, para el 2012 el saldo de crédito fiscal sería de unos 55.000 millones, que sería utilizado en su totalidad para cubrir el impuesto, con lo que quedaría saldo cero finalmente.

Indica que con el Decreto 238/08 el IVA pasa a ser un costo para el productor ya que no tiene donde descargarlo. “Desde esta fecha, el productor debe pagar 10% de Imagro sobre utilidades y 10% sobre sus costos no exentos de este impuesto. Con esto los valores acumulados de crédito fiscal van disminuyendo con las buenas campañas agrícolas y ganaderas, y podría acabarse en el año fiscal 2012. De hecho, muchos contribuyentes ya han agotado su crédito fiscal y hoy están contribuyendo en su totalidad al Imagro”, explica.

Afirma que la existencia del IVA como un costo para el sector agropecuario genera incentivos perversos.