“El enorme desafío de la equidad no es solamente un imperativo ético, sino también una evidente necesidad económica”, dijo ayer el ministro de Hacienda paraguayo, Dionisio Borda, en el inicio de la 41ª Asamblea de Alide.

El titular de Hacienda agregó que la reducción de los niveles de pobreza no se dio de manera tan significativa como se dio el crecimiento del producto interno bruto del país (15,3%). “Todavía tenemos pendiente su resolución”, expresó ayer Borda en el marco de la reunión de la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo (Alide), que presenta como tema central la contribución de las bancas de desarrollo hacia una mayor competitividad e integración de América Latina y el Caribe.

Dijo además que solo integrando al mundo del trabajo a la población excluida se podrá avanzar hacia el desarrollo económico y disminuir la brecha de la desigualdad.

Agregó que para impulsar este proceso el papel de la banca pública puede ir más allá de satisfacer la demanda de capital operativo de las pymes y de financiar los gastos de cultivos de la agricultura campesina. “El gran desafío es financiar también la modernización tecnológica de la producción, que incluye no solo adquisición de maquinarias, sino también la incorporación del conocimiento científico y las técnicas de producción mejoradas en las capacidades de los trabajadores de la ciudad y del campo”, señaló.

“Pero no queremos en nuestro país un crecimiento que se realice a cualquier costo, no queremos un crecimiento que amplíe las brechas sociales y genere empleos precarios. No queremos un crecimiento económico que lleve a un agotamiento de nuestros recursos naturales y deterioro de nuestro medio ambiente” dijo finalmente.

Otros riesgos serios

Por su parte, Roberto Smith, presidente de Alide, dijo que a la luz de los resultados económicos alentadores de A. Latina se avecinan otros riesgos muy serios, a causa de problemas no resueltos en el contexto mundial, como la deuda y debilidad de los sistemas bancarios en los países desarrollados, a lo que deben sumarse otros fenómenos de gran implicancia en la economía global, como las turbulencias políticas en zonas sensibles de importantes productos y proveedores del petróleo, cuyos efectos ya se están sintiendo en el aumento de los precios. Por otro lado, señaló sobre los efectos de los cambios climáticos y eventos extremos que afectan la producción mundial, particularmente de los alimentos, que perjudican principalmente a los países de menores ingresos y socialmente desprotegidos.

La asamblea de Alide que se inició ayer se extenderá hasta hoy desde las 9:00 en el Hotel Sheraton de Asunción.