Paraguay. El crecimiento de las industrias paraguayas en el 2011 se vio afectado fuertemente por dos problemas fundamentales: la caída del sector de la construcción por la falta de cemento y el desplome de la industria cárnica debido al rebrote de aftosa que conspiró contra las exportaciones.

El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Gustavo Volpe, calificó el 2011 “como un año que no fue tan malo como se esperaba, debido a los duros golpes que se recibieron en dos sectores de alta incidencia en la industria”.   

Además, agregó que hubieran querido cerrar “mejor de lo que cerramos”, porque se registró un crecimiento muy poco significativo, de entre el 1 y 2%, justificando que hubo problemas  que afectaron con fuerza el desenvolvimiento del sector manufacturero.

Volpe mencionó en primer término la caída del sector de la construcción, principalmente por la falta de cemento y luego por la carencia de financiación de las instituciones que estaban apoyando fuertemente al sector.

Ante esto, el presidente de la UIP explicó que esos dos factores incidieron para que la construcción no fuera tan buena en el año que acaba de concluir, como sí lo fue en el 2010.   

Asimismo, señaló que otro sector con un peso muy importante, que registró una caída significativa, es el de la industria cárnica, tras la reaparición de la fiebre aftosa, hecho que paralizó las exportaciones.

En este caso, se está hablando de casi el 20% de todo el sector de la industria paraguaya, circunstancia que repercutió negativamente y que explica el escaso crecimiento alcanzado.   

No obstante, manifestó que hubo sectores que registraron importantes repuntes en la exportación de sus productos con valor agregado, los que se encontraron en niveles muy por encima del alcanzado durante el año anterior.

Este hecho contribuyó para que el impacto del tropezón de los sectores cárnicos y de la construcción no haya sido tan  catastrófico.

Entre los importantes sectores que repuntaron destacó el plástico, que continúa en franco desarrollo, ya que creció con mucha fuerza en la venta de sus productos terminados en el mercado internacional.

A esto, se suma un nuevo sector que está emergiendo, pero que ya empieza a ocupar los primeros lugares en las exportaciones y que es el de alambres de cobre, que creció 400% con relación al 2010.  

En otro orden se refirió a la producción legislativa destinada al sector industrial, destacando la aprobación de dos importantes marcos legales: la ley que establece los mecanismos de apoyo a la producción y al empleo nacional, a través de los procesos de contratación pública en los que  se otorga un privilegio a los productos nacionales para las compras de las instituciones y empresas públicas en un 20%.

Volpe además mencionó la ley que prohíbe el uso del tripolifosfato de sodio en todo el territorio nacional, al tiempo de insistir en que la misma sea ya implementada plenamente.

“En líneas generales fue un año bueno, no podemos decir que fue ‘muy bueno’ como el 2010, por los inconvenientes que se registraron. Ojalá que el sector industrial siga creciendo en forma sostenida y con números importantes, porque ello contribuirá a combatir el principal problema de nuestra economía, que es la falta de empleos”, concluyó.