Bruselas. Los presidentes de Paraguay, Fernando Lugo, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, reconocieron este martes “problemas” en la negociación para un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, pero abogaron por superarlos en favor de un pacto de gran importancia estratégica.

“Nos movemos en dos planos: el plano ideal por un lado, que es el lado utópico, el poder componer un bloque importante, significativo. Y el plano real, en el que hay diferencias”, señaló Lugo en la sede de la Comisión Europea en Bruselas.

“Mientras haya oportunidad de espacio de diálogo y conversación, no vamos a decaer del optimismo y la posibilidad de llegar a esos acuerdos”, apostilló el presidente paraguayo.

En cuanto a los diferentes puntos de vista en el seno del Mercosur entre Brasil o Argentina sobre la negociación, garantizó que “el sano pluralismo no nos asusta”, y se refirió al hecho de “compartir, debatir, discutir procesos y también maneras de intercambio comercial”.

Tras retomar hace un año unas negociaciones que habían permanecido estancadas desde 2004, la UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) han celebrado cinco rondas de trabajo pero aún no han presentado ofertas de acceso de sus productos a los mercados.

Además, varios países europeos encabezados por Francia o Irlanda han manifestado su temor de que el tratado, que liberalizará el comercio entre ambos bloques, perjudique gravemente su agricultura.

“Creo que es legítimo que los países europeos de la Unión Europea no piensen todos igual, y lo mismo los del Mercosur, pero mientras haya ese espacio de diálogo, de intercambio respetuoso, seguimos siendo optimistas sobre que más temprano que tarde llegaremos a un acuerdo significativo”, indicó Lugo.

“La verdad es que hay problemas, la verdad es que las negociaciones no son fáciles”, comentó Barroso, pero indicó, sin embargo, que “también es verdad que se han registrado progresos en áreas de cooperación política y en la parte normativa”.

Abogó por “seguir avanzando”, y apuntó que ambas partes han acordado “continuar su trabajo interno para presentar mejores ofertas de acceso a los mercados”.

“Somos perfectamente conscientes de que hay sensibilidades del lado del Mercosur y también del lado europeo, pero pensamos en lo que se puede ganar desde un punto de vista estratégico”, defendió Barroso.

Dijo que se puede conseguir “un acuerdo muy importante para Europa, el Mercosur y el mundo”, ya que se trataría del mayor pacto de comercio birregional de nueva generación para más de 750 millones de personas.

“Tenemos que poner las cosas en perspectiva, ver lo que se puede ganar y, también, encontrar una solución equilibrada para los que puedan tener algunas preocupaciones”, concluyó.

En opinión del presidente de la CE, “hay que aprovechar las oportunidades” que ofrece este acuerdo, que “llegan en el momento oportuno” para reforzar la economía global tras la recesión.

Barroso valoró como “momento histórico” la primera visita de un presidente de Paraguay a las instituciones de la Unión Europea, y elogió la capacidad de recuperación económica del país.

Los dos presidentes hablaron sobre la profundización de su colaboración en educación, lucha contra el cambio climático o energía, así como sobre integración regional.