Atenas. Pese a que se esperan nuevas protestas contra las duras medidas de austeridad, el Parlamento de Grecia aprobaría este jueves los términos de un canje de deuda con acreedores privados, el cual es la columna vertebral del plan de rescate de 130.000 millones de euros.

El canje, en el cual los inversores privados intercambiarán sus bonos griegos por otros de menos valor, eliminará 100.000 millones de euros (US$132.000 millones) de la deuda griega. Esto es una parte central del plan para reducir los pasivos a un 120,5 por ciento del PIB para el 2020 desde el 160% actual.

El segundo rescate externo que recibe Grecia desde el 2010 fue aprobado este martes por los ministros de Finanzas de la zona euro, en una decisión que despejó la amenaza inmediata de una cesación de pagos, pero que no logró reducir las dudas sobre la sustentabilidad de las finanzas del país.

Dado que la coalición oficialista entre los socialistas PASOK y los conservadores de Nueva Democracia tiene una amplia mayoría legislativa, hay pocas dudas sobre la aprobación del canje, que ya obtuvo luz verde el miércoles a nivel de comisiones.

Las duras exigencias para recibir el rescate generaban nuevas protestas el jueves. Médicos y trabajadores de la salud lanzaron una huelga de 24 horas contra los recortes salariales y convocaron a una protesta en el Ministerio de Salud. Los hospitales mantenían niveles mínimos de asistencia.

"Condenamos la política del Gobierno, de la UE y del FMI, que está demoliendo el estado del sistema sanitario y matando a su personal", dijeron en un comunicado médicos de Atenas y de la ciudad portuaria de El Pireo.

El momento exacto de la votación en el Parlamento no estaba claro.

El Gobierno afirma que la oferta debe hacerse a los inversores para el viernes y que el canje debe estar listo para el 12 de marzo, antes de que el 20 de ese mes venzan 14.500 millones de euros en bonos.

Los inversores privados, que tienen unos 200.000 millones de euros en bonos griegos, asumirán una pérdida del 53,5% en el valor nominal de sus bonos y una quita real de entre 73% y 74%.

El proyecto de ley establece que los inversores tendrán al menos 10 días para considerar los términos de la operación y además crea una "cláusula de acción colectiva", que obliga a todos los tenedores a aceptar el canje una vez que se alcance cierto porcentaje de participación.

Según el proyecto que está en el Parlamento, el canje se activará una vez que el 50% de los tenedores de bonos hayan respondido a la oferta y las cláusulas de acción colectiva procederán cuando una mayoría de dos tercios de ese 50% haya votado a favor de la operación.

Una importante funcionaria del Departamento del Tesoro estadounidense dijo el miércoles que era "crítico" para Europa colocar un cortafuegos convincente contra el riesgo de un contagio financiero antes de una discusión sobre más recursos para el Fondo Monetario Internacional.