En lo que va de esta legislatura –entre 2010 y 2012– los parlamentarios uruguayos gastaron US$ 1.361.644 en viajes al exterior por concepto de viáticos y pasajes de avión. Solo los diputados gastaron US$ 1.131.702 en viajes, según los cálculos realizados por El Observador con base en los datos que publicó el Parlamento en su página web.

Si se suman los viajes desde 2005 hasta el 2012, se llevan gastados US$75.124.841 en misiones de diplomacia parlamentaria.

Las razones de los viajes son múltiples: reuniones del Parlatino, de la Unión Interparlamentaria, cursos, seminarios, convenciones internacionales. Los destinos son igualmente variados: Panamá, México, Brasil, Venezuela, Uganda, Taiwán, entre otros.

¿Para qué sirven los viajes? Entre los legisladores hay diferencias sobre las necesidades y los logros que dejan los viajes. Los que viajan los defienden, pero hay otros que son críticos de la herramienta.

Los más críticos son los senadores Pedro Bordaberry (Partido Colorado), Jorge Saravia (Partido Nacional) y el diputado del Movimiento de Participación Popular (MPP), Álvaro Vega.

Saravia dijo a El Observador que “hay muchos viajes que se hacen porque sí. Hay senadores y legisladores que viajan y viajan. Muchos de los viajes no tienen sentido”, señaló.

Aseguró que “hay legisladores –tanto en Diputados como en el Senado– que se caracterizan por vivir viajando”. Señaló que además de las misiones que costea el Parlamento, muchas veces se toman licencia para ir al exterior invitados por organismos internacionales.

“El legislador tiene una tarea que es el Parlamento y hay que trabajar. No se puede andar viajando por el mundo”, agregó. A estos parlamentarios que “viven viajando” se los conoce como “los turistas parlamentarios”, dijo Saravia.

El senador entiende, de todas maneras, que hay cumbres a las que los legisladores deben ir.
Algunos parlamentarios deben participar de cumbres del Parlatino o la Unión Interparlamentaria, sin embargo Bordaberry entiende que allí no se consiguen “beneficios para el país”.

El líder colorado dijo no creer en la diplomacia parlamentaria. “No estoy de acuerdo, no me parece que el Parlamento tenga que estar haciendo diplomacia”, concluyó.

El nacionalista Luis Heber con 10 viajes y el frenteamplista, Carlos Baráibar, con nueve, son los senadores que más viajaron entre 2010 y 2012. Por su parte, la diputada que más viajó fue Daisy Tourné con 28 salidas al exterior (ver más abajo).

Uruguay forma parte de la Unión Interparlamentaria (UIP), el principal organismo a nivel global donde se reúnen parlamentarios de distintas naciones. Con motivo de reuniones de este organismo los parlamentarios han viajado a la ciudad de Bangkok en Tailandia, a Kampala, Uganda, Suiza entre otros destinos.

El senador nacionalista Gustavo Penadés defendió la participación de Uruguay en UIP porque, según dice, permite el “contacto e intercambio de legislación y de experiencias” con otros parlamentarios del mundo. El senador nacionalista remarcó que a través de esta participación existe la posibilidad de realizar misiones parlamentarias con empresarios, lo que puede dar “oportunidades en las exportaciones del país”. Al Parlamento le costó US$ 254.169, participar de las actividades de la UIP entre 2010 y 2012.

Penadés admitió que las misiones de los parlamentos en el extranjero no puede concretar acuerdos de carácter comercial, como si puede hacerlo una misión del Poder Ejecutivo. Bordaberry, contrario a los viajes de parlamentarios remarcó “no estar de acuerdo” con que el Parlamento tenga que “estar haciendo diplomacia”, ya que de esto se ocupa el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Baráibar cree que las misiones de parlamentarios en el exterior son “muy importantes” y remarcó que en todo el mundo los parlamentarios visitan otros países y participan en organizaciones como la UIP. Cuando El Observador le consultó sobre qué beneficios trajo a Uruguay sus viajes contestó que en materia de relaciones exteriores no siempre se viaja buscando “cosas concretas” sino profundizar relacionamientos.

Susana Pereira, diputada del Frente Amplio, aseguró que “el intercambio parlamentario para no quedar aislado es clave”.