México DF. Los mercados financieros mexicanos despertaron al mediodía este viernes, después de la pausa impuesta por el partido inaugural de la Copa del Mundo entre la selección del país y el local Sudáfrica, que mantuvo en vilo a los operadores y dejó de lado las órdenes de compra y venta por 90 minutos.

Durante el juego, datos de Reuters mostraron que la bolsa registró una cuarta parte del número operaciones de días previos a la misma hora. El mercado de cambios se mantuvo casi plano, incluso a pesar de que la mayor cantidad de negocios de la moneda ocurren en el exterior.

"¡Venga, venga, tírala, tírala!", gritaba durante el partido un operador de renta variable en una casa de bolsa, que postergó sus gráficas de mercados mientras sufría por cada falla del equipo mexicano, que casi al final del partido logró empatar el marcador 1-1.

A unos pocos metros, dos agentes de bolsa se abrazaban con las camisetas verdes de la selección y discutían sus pronósticos futbolísticos como si estuvieran en el estadio, completamente ajenos a los mercados.

Otro intermediario intentaba atender el mercado, pero sus órdenes de compra y venta eran interrumpidas por los gritos de los cronistas en la televisión, que lanzaban alaridos a cada pase de gol.

"Ayer (jueves) la gente ya hizo lo que tuvo que haber hecho, la verdad es que no tenemos posición y estamos como si fuera un día festivo", dijo un operador de cambios de otra casa de bolsa, mientras seguía más las gambetas de Giovani Dos Santos que los datos que publicó el Gobierno de Estados Unidos.

Poco después de concluido el partido, el volumen de operación en la bolsa mexicana comenzó a mostrar una actividad normal.

México se enfrentará la próxima semana a Francia.

Hay quienes piensan que el volumen de negocios podría volver a decaer tanto como el viernes, incluso a pesar de que la jornada oficial del peso ya habrá concluido para cuando empiece el partido.