Atenas. Los dirigentes de los dos partidos que habían dominado la política griega hasta las elecciones del domingo pasado hicieron este viernes su último intento de alcanzar una coalición de gobierno con la que evitar nuevos comicios, que según los sondeos casi los barrería del mapa y darían la victoria a un izquierdista contrario al rescate de la Unión Europea.

La mayoría de los griegos quiere quedarse en la zona euro, pero el domingo dieron un amplio respaldo a partidos contrarios a las duras condiciones del acuerdo negociado con la UE y el FMI el 2011.

Dirigentes europeos han dicho que Grecia será expulsada de la moneda única si le da la espalda al plan que establece subidas de impuestos y recortes salariales.

El líder del partido socialista Pasok, Evangelos Venizelos, una formación que cayó a una sorprendente tercera posición en los comicios, es el tercer político que recibe el encargo del presidente de intentar formar gobierno.

El viernes se reunió con su rival conservador, Antonis Samaras, cuyo partido Nueva Democracia fue el ganador de las elecciones pero que no ha conseguido forjar una coalición. Si Venizelos también fracasa, todos los partidos tendrán una última oportunidad antes de que se haga otra convocatoria electoral en las próximas tres o cuatro semanas.

Tras el encuentro, Samaras dijo a los diputados de su partido que está intentando evitar que se vaya de nuevo a las urnas, pero que no lo teme.

"Estamos luchando para formar gobierno y aún hay esperanzas de ello", declaró.

Una nueva elección sería catastrófica para Samaras, cuyo partido se benefició el domingo de una norma que da 50 escaños extra a la formación que quede primera. En caso de repetición podría perderlos -ahora constituyen más de un tercio del contingente favorable al rescate en el Parlamento de 300 escaños- ante el izquierdista radical Alexis Tsipras, lo que haría inconcebible que un nuevo gobierno apoye el rescate.

Pasok y Nueva Democracia negociaron de manera conjunta el rescate de 130.000 millones de euros concedido por la UE y el FMI el año pasado, formando una coalición poco entusiasta, y ahora son los únicos partidos que lo apoyan.

Los griegos, airados por las duras medidas de austeridad, los castigaron el domingo reduciendo su porcentaje de apoyo conjunto del 77% de las anteriores elecciones al 32%, lo que los deja a dos escaños de poder formar un gobierno de coalición.

Samaras y Venizelos podrían esperar que los griegos, encarados con la perspectiva de una rápida expulsión del euro, volvieran a apoyarles en una nueva votación, pero un nuevo sondeo mostró que el principal beneficiario sería la Coalición de Izquierda de Tsipras.

El joven político de 37 años rechaza el rescate y ha exigido que sea desechado.

Las esperanzas de Venizelos de alcanzar un acuerdo de última hora dependían del pequeño partido Izquierda Democrática, pero su líder, Fotis Kouvelis, insistió el viernes que no se unirá a una coalición con los partidos favorables al rescate a no ser que también se incluya a las formaciones contrarias y que el nuevo gobierno se retire gradualmente del acuerdo.