Río de Janeiro. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, espera que la visita que su homóloga brasileña, Dilma Rousseff, esta semana sirva para consolidar una "nueva relación" entre las dos mayores economías de América Latina.

"Queremos darle un nuevo impulso a la relación" bilateral, aseguró Peña Nieto en una entrevista al diario Folha de Sao Paulo, en la que destacó el interés de ambos países por "profundizar el intercambio comercial y las inversiones bilaterales".

Para el presidente mexicano, su país "está consolidando una relación fuerte y una integración económica profunda con América Latina" y se mostró partidario de que "el libre comercio, la libre movilidad de las personas y los capitales y la integración productiva son esenciales para toda la región".

El comercio bilateral entre Brasil y México llegó en 2014 a los US$10.000 millones, pero esa cifra es considerada escasa por ambos países en función del tamaño de sus economías.

En el capítulo de inversiones, hay un notorio desequilibrio entre los casi US$30.000 millones que las empresas mexicanas han colocado en Brasil y los US$2.000 millones que compañías brasileñas mantienen en esa nación norteamericana.

Según Peña Nieto, es necesario avanzar en una mayor promoción de las inversiones, lo cual será objeto de uno de los acuerdos que serán firmados durante la visita de Rousseff.

La presidenta brasileña viajará a tierras mexicanas este mismo lunes, aunque su agenda oficial comenzará el martes, cuando será recibida por Peña Nieto.

Durante su estancia en la capital mexicana, de tres días, Rousseff participará en un seminario empresarial organizado en el marco de su visita, con el que se pretende fomentar la relación entre los sectores privados de ambos países.