La percepción de la corrupción en El Salvador subió ligeramente entre 2010 y 2011 y mantiene una tendencia que comenzó a acentuarse desde 2007.

En los últimos cuatro años, la nota de percepción cayó de 4,7 puntos (en 2007) a un mínimo de 3,4 puntos (en 2011), en una escala del 0 al 10 en donde las notas más bajas representan a un país menos transparente.

El país centroamericano, es percibido como el segundo menos corrupto del istmo y se sitúa en el puesto 80 de 183 naciones analizadas en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), un estudio elaborado por la organización no gubernamental Transparencia Internacional.

Roberto Rubio, director ejecutivo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (capítulo de Transparencia Internacional en El Salvador), explicó que de 2010 a 2011 la percepción tuvo un cambio de -0,2 puntos y que básicamente sigue en los niveles del año previo.

Rubio destacó que para el caso salvadoreño la lucha contra la corrupción es cada vez más una variable fundamental para el desarrollo y un tema sensible, en especial por los problemas de ingresos fiscales y las altas demandas sociales.

Asimismo, destacó que la condición de corrupción no es exclusiva del sector gubernamental, ya que la práctica se extiende a los privados que, en algunos casos, maquillan cuentas o son partícipes de sobornos.

“Si se quiere incrementar los ingresos el Gobierno este debe dar mayores signos de transparencia”, dijo el ejecutivo que reclamó por transparentar casos como el uso de los fondos de los gastos imprevistos de Casa Presidencial.

Jaime López, coordinador del departamento de Transparencia de la Funde, explicó que la rebaja de la calificación para El Salvador ocurre pese a los esfuerzos por hacer más transparente el manejo de la cosa pública, a través de iniciativas como la creación de la Subsecretaría de Transparencia y Anticorrupción, además de la aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública.

Al respecto, López y Rubio detallaron que la evaluación toma como base el promedio de dos años, en siete encuestas especializadas a cargo de entidades como el Foro Económico Global y The Economist Intelligence Unit's, que toma como base entrevistas con analistas e inversionistas.

“La evaluación es de dos años y todavía no se había aprobado la Ley de Acceso a la Información Pública”, valora Rubio quien cree que ha habido casos que han impactado a la opinión pública que seguramente se tomarán en cuenta en las percepciones posteriores.

Entre ellas destaca la nueva Ley de Ética Gubernamental que no está registrada, además de esfuerzos como la Subsecretaría de Transparencia o de los esfuerzos del Ministerio de Obras Públicas con el Observatorio Ciudadano. Sin embargo, consideró que es claro que hay muchos casos negativos que inclinan más la balanza hacia lo negativo.

“Estamos viendo con frecuencia cómo en el sistema de justicia se libera con facilidad a corruptos o narcotraficantes”, opina el ejecutivo de la Funde que resalta el ofrecimiento de transparencia para el uso de fondos en la Asamblea Legislativa, algo que tampoco ha ocurrido.

“La Asamblea dijo se iban a dar cuentas de los presupuestos en detalle, planillas y no se tuvo. Existe un manejo discrecional de los gastos de algunos funcionarios; todavía tenemos el caso de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, que poco a poco se va conociendo y no hay avances”, concluyó.

Panorama mundial

El estudio de Transparencia Internacional destaca que los países más transparentes del mundo son Nueva Zelanda, Dinamarca y Finlandia, con notas de 9,5 y 9,4 respectivamente. En contraste, los más corruptos son Myanmar, Corea del Norte y Somalia con notas de 1,5 y 1.

En América los mejor evaluados son Canadá (8,7), Barbados (7,8) y Bahamas (7,3) y los más corruptos son Paraguay (2,2), Nicaragua (2,5) y Venezuela (1,9).

En Centroamérica, el país más transparente es Costa Rica con una nota de 4,8 que lo mantiene en el puesto 50 de 183 países estudiados, le sigue El Salvador (3,4) en el puesto 80, Panamá (3,3) en el puesto 86, Guatemala (2,7) en el puesto 120, Honduras (2,6) en el puesto 129 y Nicaragua (2,5) en el puesto 134.