Lima, Andina. La elevación de la remuneración mínima vital (RMV) y la implementación del programa Pensión 65 para los adultos pobres, dinamizarán la demanda interna en Perú atenuando, en alguna medida, el impacto que podría tener la desaceleración económica global, señaló el economista de la Universidad del Pacífico, Carlos Parodi.


Señaló que las medidas sociales tienen un impacto en la economía porque aumentan el consumo de la población e impulsan el Producto Bruto Interno (PBI).

Asimismo, dijo que es positivo que Pensión 65 sea selectivo, dirigido a los adultos pobres, y se implemente primero en sectores de extrema miseria pues ello sí empujará la demanda interna.

“Este programa favorecerá el crecimiento del PBI pero hay que ver si se va a financiar con la reducción del gasto público en otras áreas o con la disminución del gasto en armamento, por ejemplo”, declaró a la agencia Andina.

Consideró que debería hacerse una reingeniería del gasto público, aunque este tema sería explicado por el presidente del Consejo de Ministros, Salomón Lerner, en su presentación ante el Congreso, el 25 de agosto.

Opinó que el gobierno podría aplicar una política contracíclica, ante una eventual desaceleración de la economía mundial, pero siendo muy selectivo en el gasto y priorizar los programas de alto impacto.

Parodi dijo que el superávit fiscal de uno por ciento del PBI que se alcanzaría este año, estimado de uno por ciento del PBI, y el Fondo de Estabilización Fiscal (FEF), podrían utilizarse para financiar la política contracíclica el próximo año.

Parodi proyectó que el precio del dólar seguiría bajando en los próximos meses hasta un nivel de 2.70 nuevos soles hacia fines de año, lo que favorecerá a la demanda interna en el corto plazo porque descenderían los precios de los productos importados.