La Paz. Aunque fue observado con anterioridad por el gobierno de Evo Morales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aplaudió el “sólido desempeño económico” de Bolivia y recomendó enérgicamente detener la inflación a través de mecanismos como la apreciación “moderada” de la moneda nacional.

Este martes, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, recordó que, desde el 2006, el país implementa una política económica “soberana” que alcanza resultados positivos, y que permitió a Bolivia obtener el apoyo de varios países y el “respeto” del directorio del FMI, al momento de ser evaluada. “No estamos de acuerdo con la interpretación que hace el FMI de la economía boliviana”, puntualizó.

El último informe publicado por el directorio del Fondo Monetario señala que Bolivia ha gozado “en los últimos años” de un “vigoroso” desempeño macroeconómico, sustentado por sólidos términos de intercambio y políticas macroeconómicas prudentes. “Los directores (de la entidad) aplaudieron el sólido desempeño económico de Bolivia”, señala el informe.

Arce —al presentar este martes la memoria de la Economía Boliviana 2010— destacó que el “buen manejo” de la macroeconomía permitió mantener el crecimiento sostenido del país, mejorar la calidad de vida de los bolivianos, marcar un récord histórico en las exportaciones, disminuir la deuda interna y externa e incrementar la inversión pública, lo que convierte a Bolivia en “una de las economías más sólidas de Latinoamérica”.

Según las proyecciones del FMI, la economía boliviana cobrará impulso gracias a la continua recuperación de la producción de hidrocarburos, el aumento de la inversión pública y los favorables precios de las exportaciones.

Sin embargo, advirtió que uno de los principales factores que puede afectar el desarrollo de la economía es la inflación. La entidad multilateral reconoció que el mayor impulso de la inflación se generó en el avance de los precios internacionales de los alimentos, por lo que se hace “necesario” retirar más liquidez de la economía.

“Una apreciación moderada de la moneda ayudaría a suavizar las presiones inflacionarias”, cita el documento.

Además, a mediano plazo —a medida que continúe la desdolarización y el desarrollo del mercado financiero nacional— la flexibilización del tipo de cambio “fortalecería” la capacidad de la economía para responder a shocks internos, recomienda el FMI.

“Contener la inflación es una prioridad” para Bolivia “a corto plazo, y satisfacer las necesidades de desarrollo”, así como “avanzar en la reducción de la pobreza continúan siendo objetivos a mediano plazo”, remarcó la entidad.

El 14 de abril, el presidente del Banco Central de Bolivia, Marcelo Zabalaga, dijo, en coincidencia con el ministro de Economía, que la información manejada por el FMI sobre las proyecciones macroeconómicas del país “no es confiable”. La institución “no ha tomado en cuenta los estudios, los análisis que hacemos (de la economía). Por eso, hemos sacado la aclaración (pública) de que el FMI no es confiable”.