Las principales autoridades financieras de China expresaron su determinación de seguir adelante con su campaña para reformar y rebalancear a la segunda mayor economía del mundo.

La actividad manufacturera en China se ha desacelerado en los últimos ocho meses, generando expectativas de que los reguladores podría aflojar drásticamente las políticas monetarias y fiscales para estimular la economía, como lo hicieron durante la última recesión mundial.

Sin embargo, los funcionarios de alto rango que hablaron en un foro financiero de Shanghái indicaron que mantendrán la "prudente" combinación actual de políticas, mientras avanzan con la reforma.

"Haremos avanzar enérgicamente las reformas y las innovaciones financieras para promover el desarrollo coherente de la economía y la industria financiera", dijo el gobernador del banco central, Zhou Xiaochuan.

El Banco Popular de China "se adhiere a las reformas en las tasas de interés, la tasa de la moneda y el uso transfronterizo del yuan", añadió.

China también ampliará los canales de financiación disponibles para los bancos, permitiéndoles recaudar fondos en el extranjero y mantener niveles más altos de ganancias, dijo Shang Fulin, presidente de la Comisión Reguladora Bancaria de China, en el mismo foro.

El regulador bancario también está estudiando la posibilidad de permitir que los bancos emitan acciones preferenciales, agregó.