Buenos Aires. El peso argentino mayorista abrió estable el lunes, sin la intervención del Banco Central, a raíz de nuevas medidas cambiarias que imponen la presentación de datos fiscales y destino de los fondos para la compra de dólares.

Las medidas buscan frenar una brusca fuga de capitales que ha sufrido el país en los últimos tres meses por el consenso en el mercado de que existe un atraso cambiario significativo, ya que su actual cotización está lejos del nivel de 5,0 pesos por dólar en que debiera estar, según los analistas.

La moneda interbancaria permanecía a 4,235/4,2375 por dólar en las pantallas electrónicas a las 1307 GMT, aunque eran precios de oferta y demanda sin operaciones genuinas, dijeron operadores.

Desde este lunes, todos los negocios cambiarios deberán contar con un permiso de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para concretar cada operación.