El peso chileno subió este miércoles un 1,2% frente al dólar para cerrar en un máximo, que no alcanzaba hace 33 semanas, luego que indicadores económicos globales superaran las expectativas, lo que impulsó el apetito por activos de mayor riesgo y debilitó al dólar frente a una serie de divisas.

La moneda chilena cerró en CH$496,60  por dólar, su nivel más fuerte desde mediados de enero, lo que se compara con el cierre de este martes en CH$502,60  por dólar. La moneda local se negoció en un rango de CH$496,45 por dólar a CH$500,70 por dólar.

Luego de un alza inesperada en la actividad fabril de Estados Unidos el mes pasado, la percepción de los inversionistas mejoró y los participantes se alejaron de la relativa seguridad del dólar. El índice del dólar, que sigue el desempeño de la moneda estadounidense frente a una cesta ponderada de divisas, caía un 1,1%.

Debido a que Europa es uno de los principales socios comerciales de Chile, el peso a menudo se mueve en la misma dirección del euro frente al dólar. El euro se apreció un 1% en relación con la moneda estadounidense luego de los positivos datos económicos.

Además, los datos fabriles de China, mejores a los previstos, hicieron subir los precios internacionales del cobre gracias a que aumentaron las expectativas de la demanda por el metal industrial.

Debido a que Chile es el principal productor de cobre del mundo, con cerca de la tercera parte del total mundial, el peso a menudo toma la dirección de los precios internacionales del cobre.

En el mercado local de deuda, los rendimientos de los bonos del banco central indexados a la inflación, o BCU, cerraron al alza gracias a la mejorada percepción del mercado.

El rendimiento de los bonos BCU a cinco años cerró en un 2,37%, lo que se compara con el 2,36% del martes, mientras que el rendimiento de los bonos BCU a 10 años terminó la sesión en un 2,65%, frente al 2,58% de la sesión anterior.