Bruselas. La economía de la zona euro creció marginalmente en el segundo trimestre apoyada en las exportaciones y la recomposición de inventarios, pero el consumo de las familias cayó por primera vez en casi dos años, dijo este martes la oficina de estadísticas de la UE.

La expansión se desaceleró abruptamente respecto al trimestre previo y los economistas dijeron que las cifras del tercer y cuarto trimestres probablemente serán mucho peores, dado que el temor a una nueva recesión han hundido a los indicadores adelantados y a las bolsas en Estados Unidos y Europa en agosto.

La agencia de estadísticas de la Unión Europea Eurostat confirmó su estimación de que el Producto Interno Bruto (PIB) en los 17 países que usan el euro creció un 0,2% intertrimestral en el periodo abril-junio.

En términos interanuales, Eurostat revisó a la baja su cifra de crecimiento del PIB a un 1,6% desde la anterior del 1,7%.

La expansión bajó drásticamente desde el 0,8% intertrimestral y el 2,4% interanual del primer trimestre.

Las cifras mostraron que el comercio agregó 0,2 puntos porcentuales netos al PIB y las variaciones en los inventarios, 0,1 puntos.

Pero el consumo de las familias restó 0,1 puntos porcentuales, en la primera declinación del gasto privado en la zona euro desde el tercer trimestre del 2009.

Economistas dijeron que la inflación, que llegó al 2,8% en abril, su tasa más alta desde octubre del 2008, fue probablemente la causa mayor, al reducir el poder adquisitivo de las personas.

Se espera que la confianza de consumidor haya descendido más en julio y agosto, cuando las preocupaciones por una posible contracción en Estados Unidos y Europa hicieron caer a los mercados de acciones.

"El panorama del consumo todavía es débil pero más debido a la confianza que a la inflación", dijo Marco Valli, economista jefe para la zona euro de UniCredit.

Howard Archer, economista jefe para Europa de IHS Global Insight, dijo que las últimas cifras y sondeos indican que la zona euro se enfilaba a un momento "tormentoso" para el resto del 2011, con el Banco Central Europea probablemente dispuesto a no subir la tasa de interés por un tiempo considerable.

"En vez de eso, los últimos datos sugieren que la próxima posible movida del BCE podría ser a reducir las tasas de interés, aunque es probable que se requiera una debilidad económica sostenida de la zona euro e incluso una contracción del PIB para lograr que el BCE gire en 180 grados", dijo Archer.

El gasto gubernamental cayó en la comparación intertrimestral y la formación de capital fijo bruto se incrementó por segundo trimestre consecutivo, aunque sus contribuciones al PIB fueron casi nulas.

Ningún país de la Unión Europea registró una contracción en el segundo trimestre, aunque no hubo cifras disponibles para Grecia e Irlanda, dos de los tres países que pidieron ayuda internacional debido a su elevada deuda.

La economía de Portugal, que también recibió un rescate, se contrajo un 0,6% en el primer trimestre y se estancó en el segundo.

La economía alemana creció un 0,1% y la de Francia anotó una expansión nula. Italia y España crecieron un 0,3% y un 0,2%, respectivamente.