El dato sobre la actividad económica de los primeros tres meses del año retomó el dinamismo perdido desde hacía dos trimestres consecutivos, logrando desacoplarse de la región. El efecto Montes del Plata fue relevante para el incremento de la actividad y desplazó al consumo como motor del crecimiento económico, que continuó desacelerándose y creció por debajo de la economía. Además, casi medio punto (0,4 puntos) obedeció a la buena generación hidroléctrica, algo que podría revertirse cuando cierre del segundo trimestre dado el déficit de lluvias, según los analistas privados. Las exportaciones de bienes y servicios, impulsadas fundamentalmente por la venta de pulpa de celulosa, junto con el incremento de la inversión fueron los factores que explicaron la aceleración de la expansión del Producto Interno Bruto (PIB).

La economía uruguaya creció 4% en el período enero-marzo de este año respecto a igual lapso del año pasado. Se trató del mayor incremento desde el último cuarto de 2013 cuando el crecimiento fue de 5,6% interanual, según los datos de Cuentas Nacionales divulgados ayer por el Banco Central (BCU). De esta forma, en el año móvil a marzo el PIB pasó de 3,5% a 3,7%.

La demanda externa jugó un papel importante en el incremento de la actividad. Tras permanecer prácticamente estable en los últimos tres meses del año pasado –con una leve caída de 0,3% interanual–, en el primer trimestre del año dio un salto y logró un incremento de 5%.

El reporte del BCU señala que "dicho comportamiento respondió al crecimiento en las exportaciones de bienes, ya que las de servicios se mantuvieron prácticamente en el mismo nivel del año anterior". De esta forma, cabe destacar que el incremento de las exportaciones se debió al efecto Montes del Plata, ya que si se consideran las ventas al exterior sin incluir zonas francas las colocaciones de productos uruguayos vienen en caída desde hace varios meses. Asimismo, la formación bruta de capital fijo (inversión) aumentó 2,8% interanual en el trimestre tras la caída previa de 6,7%. Este empuje fue impulsado por el sector privado que pasó de una caída de 11,4% al cierre de 2014 –debido a la culminación de las obras de Montes del Plata– a una recuperación de 2,2% como consecuencia de la adquisición de equipos para la instalación de parques eólicos. En tanto, aunque la inversión pública también aumentó (6%) debido a la inversión en maquinarias y equipos importados, la suba fue inferior a la del período anterior (13,3%).


Por otro lado, el consumo dejó de ser el principal motor de la economía local y continuó con la moderación al registrar una suba de 2,8% interanual. De ese modo, el componente de la demanda agregada dejó de crecer por encima del PIB nacional como venía sucediendo desde hacía tres trimestres ininterrumpidos, alineándose con el dato de menor optimismo de los consumidores, que se muestran cada vez más cautelosos a la hora de gastar. Así, el consumo de los hogares aumentó 3% –el menor registro desde junio de 2009 cuando creció 0,6%–, mientras que el gasto en el consumo del gobierno se incrementó 2,1% –dato más bajo desde el tercer trimestre de 2010 cuando la suba fue de 2%–.

Por tipo de actividad, el sector de suministro de electricidad, gas y agua y el de la industria manufacturera fueron los que tuvieron el mayor incremento, de 18,1% y 11,3% respectivamente, con una incidencia de 0,4 puntos porcentuales y 1,3 cada uno, siendo este último el sector que cargó con el mayor peso en la expansión trimestral. El único sector que tuvo un aporte negativo en el PIB fue el de la construcción (-0,1 puntos), que cayó 2,6% y profundizó la caída anterior de 0,6%.