Andina. La Cámara de Comercio de Lima (CCL) señaló que el Perú necesita tener un Producto Bruto Interno (PBI) per cápita superior a los US$21.000 para ser considerado un país de ingreso alto o del primer mundo.

El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (Iedep) de la CCL recordó que a partir del año pasado, según el Banco Mundial, el Perú es considerado como un país con ingreso medio de rápido desarrollo.

“Ello debido a que cuenta con un PBI per cápita de 9,280 dólares, por lo que es necesario aplicar las estrategias que adoptaron los siete países que se convirtieron en desarrollados en los últimos 40 años”, refirió.

Según el Banco Mundial, de 1950 a la fecha, 13 países han logrado un crecimiento sostenido de por lo menos 25 años y a una tasa promedio igual o superior al 7% anual.

Entre ellos figuran nueve asiáticos (Corea del Sur, China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, Singapur, Taiwán y Tailandia), un latinoamericano (Brasil), un europeo (Malta) y dos de Medio Oriente (Botsuana y Omán).

Sin embargo, de dicho grupo, solo siete países accedieron al grupo de países de ingresos altos o de primer mundo: Corea del Sur, Hong Kong, Japón, Malta, Omán, Singapur y Taiwán.

“Todos esos países coincidieron en explotar al máximo el proceso de globalización y han mantenido la estabilidad macroeconómica, han registrado altas tasas de ahorro e inversión, han trasladado a los mercados la tarea de asignación de recursos, y han contado con gobiernos comprometidos y con credibilidad para impulsar reformas estructurales”, dijo el Iedep.

En ese sentido, enfatizó que el Perú debe evitar caer en “la trampa del ingreso medio”, en la que suelen caer los países, que al haber alcanzado el nivel de país de ingreso medio no realizan las reformas por crecer aún más.

Refirió que en la región, además de Brasil, Argentina y México se encuentran alrededor de 40 años en dicha situación y no han podido salir de ella.

La CCL mencionó que el Perú, con un crecimiento sostenido de diez años a una tasa promedio de 5,7%, ha alcanzado el status de país de ingreso medio, pero esto debe ser solo un tránsito para llegar a ser un país de ingreso superior, un país del primer mundo.

Agregó que el incremento permanente de la productividad debe ser institucionalizado como una política de Estado, pues su mejora trasciende los gobiernos, convencidos que a través de ella se garantiza crecimiento alto de manera sostenida, con mayor inclusión social, mejorando las condiciones de empleo para los trabajadores y abriendo oportunidades para las empresas.