Los efectos para la economía peruana que genere la norma que establece un incentivo tributario para las empresas que inviertan en investigación científica, desarrollo e innovación tecnológica (I+D), serán casi inmediatos, afirmó el ministro de la Producción (Produce), Piero Ghezzi.

“Esta es una curva S, que es al comienzo es pequeña, luego se acelera, nosotros como usamos la experiencias españolas, por ejemplo del País Vasco; y chilenas, así como de otros países, hemos aprendido de los errores que se cometieron y esperamos que los efectos (positivos en la economía) sean casi inmediatos”, manifestó.

Ghezzi refirió que si el país quiere diversificar su producción, tal como lo plantea el Plan Nacional de Diversificación Productiva (PNDP), es necesario fortalecer las capacidades fundamentales.

“En la medida que hay más innovación aumenta la productividad, la capacidad de generar otros productos aumenta, el Plan tiene una línea de generación de nuevos motores (de la economía) y estamos trabajando en ellos”, precisó en RPP.

Refirió que por ejemplo está por constituirse un fondo forestal, así como en breve saldrá una nueva Ley Acuícola, además de definir el tema de las industrias creativas, el financiamiento a las pequeñas y micro empresas (Pymes).

“Todo esto busca el fortalecimiento de la industria para diversificar, la obsesión que tenemos es la productividad”, aseguró.

Expectativas. En cuanto a las expectativas empresariales, recordó que durante la última reunión de la Alianza del Pacífico, pudo observar que los empresarios chilenos, eran mucho más optimistas con respecto al Perú, de lo que eran los nacionales.

“Había una gran diferencia en el optimismo, es que a veces desde adentro nos dejamos ver por los problemas de corto plazo, creo que esta desaceleración económica nos está despertando un poco de la complacencia que tuvimos en unos años del boom de ‘commodities’ de materias primas”, añadió.

En ese sentido, señaló que se efectuaron inversiones en educación, en ciencia y tecnología, innovación, a pesar de pasar por un proceso de desaceleración mundial, porque “no estamos en una crisis”.