Santiago. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció la noche de este domingo el envío al Congreso de una reforma al sistema de pensiones que incluye un alza gradual del 4% del aporte previsional, incentivos para aplazar la jubilación y una mayor competencia en el manejo de esos ahorros.

En un mensaje transmitido por canales de televisión y radioemisoras, el mandatario de centroderecha aseguró que se requiere con urgencia cambios al cuestionado sistema, debido a lo bajo de las pensiones y a que la población del país envejece a pasos acelerados.

"Estamos convencidos que esta reforma previsional es justa, es urgente y es necesaria y requiere un mayor esfuerzo, gradual y creciente, tanto de los empresarios (...) como del Estado, que deberá hacer un gran esfuerzo para aportar en régimen recursos adicionales al mundo de la previsión del orden de US$3.500 millones", dijo Piñera.

El sistema de capitalización individual mediante las Administradoras privadas de Fondos de Pensiones (AFP) fue creado por un hermano de Piñera en la década de 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet y ha sido considerado un modelo por otros países, pero los trabajadores se quejan de las bajas pensiones que entrega.

"Este mayor aporte crecerá en forma gradual, de forma de no afectar nuestra capacidad de crear nuevos y buenos empleos, y en régimen va a significar un aumento del 40% en las pensiones de todos los trabajadores", estimó el mandatario.

Actualmente, el ahorro previsional es de un 10% para los trabajadores, pero el aumento en las expectativas de vida cada vez extiende más el período de jubilación que se debe financiar. Además, existe un pilar solidario financiado por el Estado y que apunta a solventar a la jubilados más vulnerables.

Piñera explicó que la reforma considera elevar en hasta un 14% el ahorro previsional con cargo al empleador.

"Este mayor aporte crecerá en forma gradual, de forma de no afectar nuestra capacidad de crear nuevos y buenos empleos, y en régimen va a significar un aumento del 40% en las pensiones de todos los trabajadores", estimó el mandatario.

Adicionalmente, esta reforma contempla un seguro solidario, que será financiado con una cotización adicional del 0,2% de cargo del empleador, para financiar una pensión adicional y creciente con la edad de los adultos mayores que por una dependencia severa, física o mental no puedan valerse por sí mismos.

Agregó que también el Estado fortalecerá el "pilar solidario", orientado a financiar las jubilaciones más bajas, con un alza del 40% de sus recursos, equivalente al 1,12% del Producto Interno Bruto (PIB).

Junto con ello, aseguró que el proyecto incluye un aporte adicional del Estado a las jubilaciones de la clase media, con un mayor énfasis en las mujeres y a quienes posterguen la posibilidad de pensionarse y seguir trabajando.

En un gesto a la oposición, Piñera dijo que la reforma rescatará anteriores propuestas, como la planteada por la ex mandataria socialista Michelle Bachelet sobre aumentar la competencia en la industria de las cuestionadas AFP.

En ese sentido, Piñera dijo que el proyecto considera ampliar las opciones de los trabajadores para elegir quien administrará el 4% adicional.

Para ello se busca habilitar a las Cajas de Compensación, Cooperativas de Ahorro y Créditos, compañías de seguros y Administradoras Generales de Fondos para ofrecer sus servicios.