Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, devela este lunes su segundo plan presupuestario, en un intento por cumplir con sus promesas de aumentar el gasto militar solicitando fondos para infraestructura, la construcción de un muro en la frontera con México y para combatir la epidemia de abuso de opioides.

El plan presupuestario, que generalmente es considerado como una lista de sugerencias por parte del Congreso, que tiene la autoridad constitucional para decidir los niveles de gasto, probablemente será criticado por los conservadores, preocupados de que los republicanos estén adoptando un gasto deficitario.

La propuesta incluirá US$200.000 millones para el gasto en infraestructura y más de US$23.000 millones en seguridad en la frontera y refuerzos migratorios, dijo en un comunicado el domingo Mick Mulvaney, que lidera la oficina de presupuestos de la administración.

La propuesta también incluirá "una defensa nacional robusta y reconstruida", dijo Mulvaney.

La Casa Blanca planea reformar su petición para incluir los niveles de gasto más elevados del acuerdo que fue aprobado el viernes.

Sin embargo, el comunicado añadió que la propuesta recomendaría recortes que rebajarían el déficit en US$3 billones en diez años.

"El presupuesto sí que rebaja la trayectoria", dijo Mulvaney el domingo en el programa "Fox News Sunday". "Nos mueve hacia el equilibrio. Nos aleja de déficits de billones de dólares", sostuvo.

La solicitud de presupuestos será entregada al Congreso tan solo días después de que Trump firmase un acuerdo bipartidista de gasto forjado por legisladores que aumentará el gasto doméstico en US$300.000 millones en dos años - incluyendo US$165.000 millones en gasto para defensa y US$131.000 millones en gasto doméstico de carácter no militar.

La Casa Blanca planea reformar su petición para incluir los niveles de gasto más elevados del acuerdo que fue aprobado el viernes, dijo un alto funcionario de la Oficina de Administración y Presupuesto.

El presupuesto también buscará unos US$13.000 millones de dólares en nuevos fondos durante los próximos dos años para combatir la epidemia de los tratamientos con opioides.

El plan del Gobierno incluirá una serie de pronósticos económicos para Estados Unidos que se espera estén basados en la expectativa de un crecimiento acelerado del PIB en el futuro cercano.