La situación de contingencia económica y social que viven diversas regiones de México afectadas por los sismos de septiembre pasado, podría enfrentarse con una estrategia que tenga como eje privilegiar "lo hecho en México", afirmó el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Un análisis del IDIC presentado este domingo considera que dicha estrategia podría implicar un incremento de hasta 17.000 millones de pesos (unos US$938 millones) en el Producto Interno Bruto (PIB).

Permitiría además la creación de 24.000 empleos formales por cada 10.000 millones de pesos (unos US$552 millones) invertidos.

El director del IDIC, José Luis de la Cruz, dijo que la reactivación económica y la reconstrucción de infraestructura, vivienda, escuelas y hospitales, "es un tema de seguridad nacional y de compromiso social, que debe enfrentarse con una visión productiva por el bienestar del país".

El director del IDIC, José Luis de la Cruz, dijo que la reactivación económica y la reconstrucción de infraestructura, vivienda, escuelas y hospitales, "es un tema de seguridad nacional y de compromiso social, que debe enfrentarse con una visión productiva por el bienestar del país".

"Una estrategia de inversión pública apoyada en contenido nacional de 100%, sería la mejor forma de crear empleo y generar crecimiento en un momento de emergencia causada por los desastres naturales", afirmó .

El análisis explica que si se destinaran 40.000 millones de pesos (unos US$2.208 millones) de inversión pública en cadenas de valor con 100% de contenido nacional, el impacto sería de unos 68.000 millones de pesos (unos US$3.754 millones) directamente en el PIB y hasta 96.000 empleos formales.

A su vez, el consejero del IDIC, René Villarreal Arrambide, sostuvo que se ha "afrontado un periodo de emergencia con toda la solidaridad y apoyo de diversos organismos, países y sociedad civil".

"Ahora viene una etapa de gran reto, que es la reconstrucción, donde si incluimos empresas nacionales y arraigadas en las regiones afectadas, el efecto positivo se multiplicaría con beneficios económicos que llegarán por medio del empleo y el salario asociado a la sinergia de inversión público-privada creada", dijo Arrambide.

Añadió que el objetivo en los próximos meses deberá ser aprovechar la experiencia, calidad y reconocimiento de diversas empresas e industrias que han alcanzado reconocimiento por sus productos y servicios "hechos en México", para detonar una nueva era en el país.

El 7 de septiembre pasado, México fue afectado por un terremoto de 8,2 grados en la escala Richter, que afectó al menos 11 estados y devastó muchas comunidades de los sureños estados de Chiapas y Oaxaca, con saldo oficial de 98 decesos.

Doce días después, el 19 de septiembre, se registró un sismo de 7,1 grados que golpeó el centro del país con graves consecuencias en la Ciudad de México, así como en los estados de Morelos, Puebla y estado de México, con al menos 361 decesos hasta ahora.

De acuerdo con estimaciones oficiales, los sismos de septiembre causaron daños a unas 150.000 viviendas en el país latinoamericano, mientras que otros 1.500 inmuebles considerados patrimonio cultural también resultaron afectados.

Más de 700.000 mexicanos quedaron sin techo y casi un millón de personas podrían ser arrojadas al subempleo por daños en unas 328.000 empresas, según expertos, al tiempo que la reconstrucción pudiera llevar hasta dos años.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, estimó ayer sábado que en un periodo de cuatro meses quedarán reconstruidas las viviendas afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre pasado.