Pekin. La actividad fabril china se desaceleró levemente en enero bajo el peso de un ajuste monetario, pero los precios subieron rápidamente, lo que mantiene la presión para que el gobierno enfrente la inflación aunque esto debilite el crecimiento.

El índice oficial chino de gerentes de compras (PMI, por su sigla en ingles) cayó a un mínimo en cinco meses de 52,9% en enero, informó este martes la Federación China de Logística y Compra, comparado con el pronóstico promedio de 53,5% obtenido en un sondeo de Reuters.

Pero analistas advirtieron en contra de sacar demasiadas conclusiones de los resultados de un sólo mes, especialmente porque estos posiblemente fueron distorsionados por el cierre de fábricas y un salto en el consumo a fines de enero antes del Año Nuevo Lunar chino.

Subrayando esa advertencia, una medición separada del PMI ofrecida por HSBC apuntó en la dirección exactamente opuesta de la versión oficial, con su índice principal subiendo en enero mientras que su medida inflacionaria declinó levemente.

Sin embargo, tomados juntas, ambas muestras ofrecen un panorama de inflación persistente y una desaceleración moderada en la segunda economía más grande del mundo luego de un crecimiento de un 10,3% en el 2010.